El dilema moral de una mamá en Japón: el sueño de su hijo o el rechazo a la pornografía

Videojuego

Una mujer escribe a Asahi Shimbun en busca del consejo de un especialista. La lectora tiene un hijo que mantiene y cuyos estudios universitarios costea.


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El sitio SoraNews24 relata la historia.

El chico, después de graduarse, quiere abrir una compañía que haga música y adaptaciones de videojuegos de anime.

Hasta ahí, todo bien. Incluso el chico ya trabaja en la industria de los videojuegos.

La mamá, sin embargo, ha descubierto que su hijo trabaja actualmente en la producción de un videojuego pornográfico.

El personaje principal es una enfermera, y “si una mujer que trabaja como enfermera viera el contenido del juego, se sentiría muy humillada y herida”, dice la mamá.

La decepcionada madre cuenta que le ha pedido muchas veces a su hijo que deje de trabajar en videojuegos porno. Él se niega.

El hijo se defiende diciendo que es imposible tener una carrera en la industria del anime o relacionada con él sin haber producido nunca contenido pornográfico.

Más aún, dice que los videojuegos porno evitan que se cometan grandes delitos y que se comercializan de tal modo que impide que los niños tengan acceso a ellos.

El hijo asegura que “todas las personas que trabajan en estos juegos son bondadosas, normales, personas con verdadero talento”. “Voy a seguir trabajando con ellos, en lugar de tener prejuicios contra ellos”, concluye.

Nada de esto consuela a la mamá, que no soporta que su hijo haga un trabajo que hiere a la gente y que los niños no pueden ver. Por eso, ella está pensando en dejar de darle dinero para sus estudios y su manutención. La mujer no quiere contribuir, aunque sea de manera indirecta, a un tipo de trabajo con el que no está de acuerdo para nada.

Como decíamos al principio, la mamá escribe a Asahi en busca de consejo. ¿Qué debe hacer? Le responde Toshio Okada, uno de los fundadores del estudio de anime Gainax.

No es fácil contestar. Por un lado, hay un chico con un sueño por el que está luchando. Por el otro, una madre que rechaza por razones morales el sueño de su hijo. “No es una situación en la que uno de ustedes tiene razón y el otro está equivocado, así que analicen el tema juntos y vean si pueden llegar a algún tipo de acuerdo”, manifiesta.

Dicho sea de paso, Okada cuenta que cuando su compañía se embarcó en producciones de anime que fracasaron, hizo videojuegos porno que le permitieron ganar dinero y salvar a la empresa. (International Press)


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