
Las ventas de vehículos nuevos en Japón aumentaron un 2.8% en mayo en comparación con el mismo mes del año anterior, alcanzando las 332.997 unidades.
Este resultado representa el segundo mes consecutivo de crecimiento para el sector, impulsado por la sólida demanda de nuevos modelos y versiones mejoradas, así como por la abolición del impuesto local sobre el «rendimiento ambiental» que se aplicaba al adquirir un automóvil.
No obstante, el ritmo de expansión experimentó una desaceleración en comparación con las cifras registradas en abril, según informaron hoy de manera conjunta la Asociación de Distribuidores de Automóviles de Japón y la Asociación Nacional de Vehículos Ligeros.
Por segmentos, el mercado de automóviles estándar (excluyendo los minicoches o kei cars) lideró la tendencia positiva al registrar un incremento del 5,6%, situándose en 214.994 unidades.
Entre los principales fabricantes del país, Toyota destacó con un repunte del 12,8% al comercializar 110.072 vehículos, mientras que Honda reflejó un avance del 7,7% con un total de 23.989 unidades. En contraste con la tendencia general de este grupo, Nissan sufrió una notable contracción del 15.7% en sus ventas durante el periodo.
En la otra acera, el sector de los minivehículos experimentó un retroceso del 2,1%, totalizando 118.003 unidades y acumulando su segundo mes consecutivo a la baja.
Los analistas sectoriales atribuyen este comportamiento a que el efecto de impulso inicial provocado por los nuevos modelos comerciales, que anteriormente habían actuado como el principal motor de este mercado específico, ha comenzado a perder fuerza entre los consumidores. (RI/AG/IP/)
Descubre más desde International Press - Noticias de Japón en español
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.








