Discusión en Japón: ¿El hombre debe pagar toda la cuenta?

Ir a medias puede afectar la autoestima de un japonés

Cita
Un chico y una chica salen a comer a un restaurante. ¿Debe pagar la cuenta él? ¿Ir a medias? Parecen preguntas para el siglo XX, pero en países como Japón aún tienen validez.

El sitio web RocketNews24 ha publicado un interesante artículo sobre el tema que muestra que la discusión está lejos de agotarse.

En Japón, algunos hombres pueden sentirse muy avergonzados si la chica se ofrece a pagar la mitad de la cuenta, ya que el tipo puede interpretar el gesto como una señal de que ella piensa que él no gana mucho dinero, explica.

Más aun, podría incluso molestarse si ella se ofrece abiertamente a dividir la cuenta, pues el hombre se sentiría minusvalorado a ojos de la gente que está a su alrededor, como si fuese menos hombre.

La autora del artículo cuenta la triste experiencia de una amiga no japonesa que cuando era estudiante de intercambio en Tokio salió a comer con un japonés.

El japonés, un hombre de negocios con altos ingresos, la llevó a comer a un restaurante de lujo para impresionarla. El tipo pidió una gran variedad de platos y vinos caros.

El drama empezó cuando llegó la cuenta. ¿Por qué? Porque ella, criada en Occidente con otros valores, quería que fueran a medias. Que el hombre paga no iba con ella.

El problema, el gran problema, era la enorme cuenta. La chica, que enseñaba inglés cuando las clases le dejaban tiempo, no tenía mucho dinero, y tuvo que gastar la mayor parte de su presupuesto mensual en comida para pagar la mitad de la cuenta.

La mujer estaba molesta: un montón de dinero se le había ido en una cita demasiado cara.

¿Y el japonés? Él quería pagar toda la cuenta, pero la insistencia de ella por pagar su parte estropeó su deseo de impresionarla.

¿Qué pasó después? ¿Volvieron a salir? No, la chica no quiso verlo más porque si empezaba a salir con él se iría a la quiebra.

Al final, nadie tuvo la culpa, fue un choque cultural.

A propósito de este tema, ha salido en Japón un libro de autoayuda que básicamente sostiene que los hombres tienen la obligación de pagar por una mujer a cambio de su tiempo y belleza.

La obra ha provocado diversos comentarios en las redes sociales, y quizá el que mejor resume su espíritu es este:

“Si los hombres entendieran cuánto tiempo y dinero las mujeres tienen que gastar en lucir bellas, se darían cuenta de que ellos tienen la responsabilidad de pagar por el privilegio del tiempo y la compañía de la mujer”.

Otros comentarios:

“Si una mujer se presenta a una cita conmigo sin ningún maquillaje, yo me voy y la dejo allí”.

“Es vergonzoso para mí no pagar toda la cuenta. ¿No tienen ustedes, tíos, ningún orgullo?”.

“A veces es lindo cuando una chica saca tímidamente su cartera en una cita. Pero eso puede ser embarazoso. Personalmente, creo que es elegante si una mujer se excusa para ir al baño, así tú puedes pagar la cuenta cuando ella no está. Entonces puedes sentirte como el hombre, sin ningún tipo de vergüenza”.

“Yo pagaría con gusto la cuenta por una chica… ¡si alguna vez pudiera conseguir una cita!”. (International Press)



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