Políticas de Abe han generado optimismo en Japón, asegura OCDE

Shinzo Abe (foto gobierno de Japón)

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico respalda plan económico del gobierno japonés


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Medidas de estímulo económico de Abe son elogiadas a nivel internacional (foto gobierno de Japón)

Javier Picazo Feliú / EFE

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) respaldó el martes en Tokio el ambicioso plan del Gobierno nipón para impulsar la economía, aunque le advirtió del peligro que suponen su déficit crónico y desmesurada deuda pública.

En la presentación del informe anual del organismo, su presidente, el mexicano Ángel Gurría, aseguró que la política impulsada por el Gobierno de Shinzo Abe ha generado “un aire de optimismo y dinamismo” en el país, tras años “muy duros” en los que se ha visto afectado por la crisis de 2008 y el tsunami de 2011.

Bautizado por los medios nipones como “Abenomics”, la nueva estrategia del Gobierno combina tres pilares básicos basados en “una política monetaria audaz, medidas de flexibilidad fiscal y estrategias de crecimiento”, que invitan a la esperanza, según el OCDE.

“Se trata de un nuevo espíritu de optimismo basado en estas tres fechas. Una flecha se puede romper, pero tres fechas pueden unirse y resistir cualquier intento de quebrantarlas”, auguró Gurría, que adelantó que prevén que lleven a Japón a crecer alrededor de un 1,5 por ciento en 2013 y 2014.

El organismo consideró también “prioritario” que Japón termine con estos 15 años de deflación, para lo que recomendó mantener las medidas agresivas aprobadas recientemente por el Banco de Japón en su objetivo inflacionario del 2 por ciento, una meta que esperan cumplir en un periodo de dos años.

En este sentido, Gurría avanzó que son “optimistas” con la estrategia nipona y matizó que, independientemente del tiempo que empleen, “lo importante es no perder ese objetivo y mantener una política fiscal y monetaria que lo mueva todo en la misma dirección”.

No obstante, el organismo advirtió a Japón de la necesidad “crucial” de poner cerco a su exorbitante deuda pública, la mayor de un país industrializado de más del doble de su producto interior bruto (PIB), a través de “un plan creíble” que le permita restablecer la estabilidad fiscal.

Según el OCDE, la deuda pública, en constante incremento durante los últimos 20 años y que prevé alcance el 230 % de su PIB en 2014, “continuará creciendo a ritmo muy rápido”, para entrar en un escenario que definieron como “un territorio inexplorado”, al no contar con precedentes tan negativos en ninguno de sus miembros.

Para poder frenarla, reiteraron la necesidad de llevar a cabo un mayor control del gasto, especialmente el de la seguridad social, y mantener la subida progresiva del impuesto sobre el consumo del país del 5 por ciento actual al 8 por ciento en 2014 y el 10 por ciento en 2015.

A pesar de este incremento, por debajo de la media del 19,5 % de los países miembro del OCDE, “necesitarán una mayor subida en el futuro”, sobre todo de impuestos indirectos relacionados con el medio ambiente y la ampliación de las bases impositivas privadas y corporativas de cara a impulsar el ingreso público, detalló.

Además, apuntó también a la necesidad de reformar dos sectores clave en Japón: el agrícola y el energético.

“La agricultura es un sector en declive” con precios muy altos de producción y poco competitivo, señaló Gurría, que recordó que en Japón el 56 % de los agricultores son mayores de 70 años.

Mientras, en energía, el OCDE espera que tras la crisis de Fukushima, que mantiene detenidos casi la totalidad de los reactores del país, Japón incremente las energías renovables, que actualmente suponen cerca del 11 % de la generación eléctrica del país, frente a la media del 22 % del resto de países de la OCDE.

Además, ante el incremento de la desigualdad y la pobreza relativa del país, Gurría llamó a “realizar profundos cambios sociales” que lleven a “incrementar la productividad” de los trabajadores nipones.

En este sentido, el OCDE estimó que el número de personas en edad laboral caerá un 40 % para 2050, impulsado por el rápido envejecimiento de su población, la mayor de todos los países miembros del organismo.

Para ello, pidió a Japón realizar una reforma de las pensiones, incrementar la participación de las mujeres en el mercado laboral y abolir la edad de jubilación actual, establecida en 60 años, para permitir su ampliación.


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