Las víctimas del ataque en Kawasaki: una niña jovial y un funcionario altamente calificado


Satoshi Oyama (Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón)

Hanako Kuribayashi era una niña de once años reflexiva y de buen carácter.

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Estudiaba sexto grado de primaria en la escuela católica Caritas y fue una de las 19 personas (entre ellas 17 niñas) que un hombre de 51 años llamado Ryuichi Iwasaki apuñaló el martes en la mañana en la ciudad de Kawasaki, revela Kyodo.

Hanako fue una de las dos víctimas mortales.

La directora de la escuela, Teiko Naito, la recordó como una niña “llena de sonrisas” y que siempre saludaba. “No puedo creer esto”, dijo en referencia a el incidente.

En su barrio la recuerdan como una chica jovial. Un anciano que vive al lado de su casa declaró que a menudo la veía paseando a un perro con su mamá.

“Era una niña activa que hablaba con claridad. Estaba saliendo de compras con su madre la última vez que la vi. No puedo creer que esto haya sucedido”, dijo.

El padre de Hanako declaró ante un grupo de reporteros que estaban afuera de su casa que lo dispensaran de pronunciarse sobre la tragedia y que hablaría más adelante. “No puedo dejar a mi esposa sola hoy”, dijo.

La otra persona fallecida, Satoshi Oyama, un hombre de 39 años, era un funcionario altamente calificado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón y especialista en Myanmar.

El funcionario era visto a menudo jugando con su hija cerca de su casa.

Oyama, padre de una de las alumnas de Caritas (su hija salió ilesa del ataque), tenía un futuro prometedor como diplomático en Myanmar.

El exembajador de Japón en ese país, Tateshi Higuchi, conoció estrechamente a Oyama y lo llenó de halagos: “altamente calificado”, “cálido”, “humilde”, “auténtico”. “Era joven, pero cualquier elogio se aplicaría a él”, dijo.

Oyama actuó como intérprete en reuniones entre líderes de Japón y Myanmar durante los cuatro años en que Higuchi fue embajador. El diplomático dijo que Oyama fue un gran apoyo.

Higuchi se declaró conmocionado por su muerte.

Oyama se unió al Ministerio de Asuntos Exteriores en 2004 y fue enviado a la embajada de Japón en Myanmar en 2007.

La víctima y su esposa se graduaron de la Universidad de Estudios Extranjeros de Tokio. Ella también es especialista en Myanmar. (International Press)


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