136 empresas, participación récord de España en la mayor feria alimentaria en Japón

España en Foodex (foto ICEX)

Apuesta por clásicos como el aceite de oliva y productos novedosos como los gurmé

España en Foodex (foto ICEX)
España en Foodex (foto ICEX)

Antonio Hermosín / EFE

España cuenta con la participación récord de 136 empresas en Foodex, la mayor feria agroalimentaria de Asia que arrancó el martes en Tokio, apostando por clásicos como el aceite de oliva y el vino y por otros productos novedosos como los gurmé o los precocinados.

La 40 edición de este gran referente internacional del sector cuenta con la presencia de casi 3.000 empresas de 79 países, y prevé acoger a unos 75.000 representantes empresariales hasta su clausura el próximo viernes.

Con un pabellón de 2.100 metros cuadrados, la representación española en esta edición de la cita gastronómica es la tercera mayor de toda la feria, sólo por detrás de China y de Italia, y aporta casi el doble de empresas que las participantes el año pasado.

La mayoría de ellas son bodegas, seguidas de los productores de jamón, de embutidos ibéricos y del sector aceitero, a los que se unen otras menos habituales pero con presencia creciente como los fabricantes de productos gurmé o ecológicos, de platos preparados para el consumo y de repostería.

“Además de los productos tradicionales ya conocidos por el consumidor nipón, como el vino con denominación de origen o el aceite de oliva, tenemos cada vez más alimentos gurmé o precocinados”, destacó la consejera Económica y Comercial de la Embajada de España en Japón, María Coriseo González-Izquierdo.

Esta mayor visibilidad refleja el aumento notable de las exportaciones agroalimentarias a Japón, además de la “apuesta de muchas empresas españolas de salir al exterior con un modelo de negocio basado en la calidad, la innovación y el desarrollo tecnológico”, dijo a Efe González-Izquierdo.

Las ventas españolas de productos agroalimentarios y bebidas a Japón alcanzaron en 2014 los 584 millones de euros, lo que supone un avance de casi el 20 por ciento respecto al año precedente, según los datos provisionales del Instituto de Comercio Exterior español (ICEX).

Los productos españoles más demandados en el mercado nipón fueron los cárnicos congelados, con 243 millones de euros y un avance del 21 por ciento, seguidos del aceite de oliva (82 millones de euros y un crecimiento del 21 por ciento) y los pescados frescos (35 millones, un 22 por ciento más).

La carne porcina y los productos ibéricos “gozan de un potencial de crecimiento aún mayor” tras la flexibilización de la normativa nipona de importaciones que entró en vigor a finales de diciembre, según destacó la consejera de la Embajada española.

El vino con denominación de origen y de gama media y alta es otro de los productos españoles por explotar en Japón, donde existen fuertes aranceles que obstaculizan la entrada de estos productos.

La supresión progresiva de dichas tarifas aduaneras está sobre la mesa de las negociaciones que llevan a cabo actualmente la Unión Europea (UE) y Japón sobre el Tratado de Libre Comercio (TLC), una medida que de salir adelante “abriría muy buenas perspectivas para la industria vinícola española”, subrayó González-Izquierdo.

Asimismo, el aceite de oliva español logró en 2014 superar por primera vez al italiano en volumen de exportaciones al mercado nipón, lo que refleja “la buena salud del sector”, señaló la consejera de la Embajada española.

Entre los nuevos productos españoles exhibidos en la feria destacan los congelados, en conserva o listos para el consumo tras someterlos a procesos de deshidratación, y que incluyen platos como la tortilla de patatas, la empanada gallega, las croquetas, la paella, los churros o la fabada.

Este tipo de alimentos, presentados como una alternativa de comida precocinada sana y de calidad, cuenta cada vez con más aceptación en el mercado nipón, que se caracteriza por un elevado número de personas que viven solas y por el aumento de población de edad avanzada.

Japón, tercera economía mundial con 126 millones de habitantes, sigue siendo un atractivo destino para las empresas españolas que buscan nuevas oportunidades, aunque para ello deben cumplir las estrictas normativas del país y conquistar el exigente paladar del consumidor local.

 



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