Japón urge nuevamente a Corea del Norte a cumplir su palabra sobre los secuestrados

Yaeko Taguchi, secuestrada en 1978 cuando tenía 22 años

Pyongyang asegura que está haciendo una investigación “concienzuda”


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Yaeko Taguchi, secuestrada en 1978 cuando tenía 22 años
Yaeko Taguchi, secuestrada en 1978 cuando tenía 22 años

Japón ha urgido nuevamente a Corea del Norte a cumplir lo pactado en 2014 y ofrecer información lo antes posible sobre los ciudadanos nipones secuestrados y retenidos por el régimen de los Kim en los años setenta y ochenta.

Ese ha sido el mensaje transmitido por el ministro de Exteriores japonés, Fumio Kishida, a su homólogo norcoreano, Ri Su-yong, según informó hoy la agencia Kyodo.

Ambos se reunieron la víspera en Kuala Lumpur (Malasia) al margen de los encuentros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y sus socios regionales.

Kishida insistió en que Tokio quiere “implementar” el acuerdo alcanzado por ambos países en mayo del año pasado en una reunión bilateral celebrada en Estocolmo (Suecia).

Pyongyang se comprometió entonces a reabrir una investigación sobre estos secuestros a cambio de que Tokio levantara unas sanciones unilaterales que mantenía desde 2006, a causa de las pruebas de misiles y nucleares norcoreanas, en materia de desplazamientos y de envío de remesas entre ambos países.

Sin embargo, Corea del Norte aún no ha ofrecido información a Japón un año después de comprometerse a analizar los casos, y ha pedido más tiempo para investigar.

Tras el encuentro del jueves, Kishida dijo que Ri le aseguró que Pyongyang lleva a cabo las pesquisas “concienzudamente” según lo acordado en Estocolmo y que Tokio tendrá la información.

Japón sostiene que entre 1977 y 1983 al menos 17 japoneses fueron secuestrados por Corea del Norte para sustraer sus identidades o para que impartieran lecciones de cultura e idioma en sus programas de adiestramiento de espías.

En 2002 Pyongyang reconoció varios de los secuestros y devolvió a cinco personas a Japón, aunque afirmó que los doce restantes o fallecieron o nunca pisaron suelo norcoreano, un relato cargado de inconsistencias del que desconfía el Ejecutivo japonés.

La resolución de estos secuestros representa el principal escollo para que Tokio y Pyongyang, que no mantienen relaciones diplomáticas, puedan normalizar sus vínculos. (EFE)


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