Siete estudiantes de secundaria y bachillerato, de entre 14 y 17 años, fueron detenidos o enviados a la fiscalía por presuntamente manipular sistemas de emergencia y retrasar trenes en varias prefecturas de Japón.
La Policía de Chiba anunció hoy el cierre de la investigación contra los siete menores, residentes en Chiba y Saitama, acusados de obstaculizar las operaciones ferroviarias mediante distintas acciones.
Los investigadores sospechan que los adolescentes, integrantes de un grupo de aficionados a los trenes conocido como toritetsu, buscaban grabar vídeos y presumir de los retrasos que provocaban.
Entre abril y mayo, los menores habrían accionado la llave de emergencia de las puertas de trenes y entrado en pasos a nivel mientras las barreras estaban bajadas, en Tokio, Chiba, Saitama, Kanagawa e Ibaraki.
La policía investiga los hechos como posibles delitos de obstrucción de actividades comerciales mediante fuerza y engaño, entre otros cargos. Los siete habrían reconocido las acusaciones.
COMPETÍAN POR LOS RETRASOS
Según los investigadores, algunos de los adolescentes se conocían personalmente y otros habían establecido contacto a través de redes sociales para formar el grupo de aficionados ferroviarios.
Durante los interrogatorios, los menores explicaron que querían crear videos para mostrarlos a otros aficionados y generar temas de conversación dentro del grupo.
También admitieron que competían para determinar cuánto tiempo podían retrasar un tren después de provocar una interrupción.
Entre las acciones investigadas estuvo la manipulación de las llaves de emergencia de las puertas, el mecanismo utilizado para abrir las puertas de emergencia de los trenes.
También se produjeron incursiones en pasos a nivel cuando las barreras ya estaban descendidas, una conducta que podía poner en riesgo tanto a los propios menores como a otros usuarios.
INVESTIGACIÓN TRAS AVISO DE JR
El 8 de mayo, JR East comunicó a la Policía de Chiba que se habían producido varios casos en los que una persona manipulaba el mecanismo de emergencia dentro de trenes detenidos en estaciones y posteriormente escapaba atravesando los controles de acceso.
Dos días después, el 10 de mayo, la policía detuvo en flagrancia a un estudiante de secundaria de 14 años, residente en Kisarazu, en la estación de Monoi de JR, en Yotsukaido.
A partir de ese arresto, los investigadores analizaron los teléfonos móviles y realizaron entrevistas a personas relacionadas con los hechos, lo que permitió identificar a los otros seis menores.
La investigación concluyó con la imputación de los siete adolescentes por los hechos ocurridos durante los meses de abril y mayo. (RI/AG/IP/)
Descubre más desde International Press - Noticias de Japón en español
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.








