La Agencia de Prevención de Desastres (Bosaicho) inició hoy sus operaciones como el centro de mando gubernamental para la respuesta ante emergencias. En su primera medida, el ministro encargado de la nueva cartera, Goshi Hosono, emitió un «llamado urgente» instando a toda la población a prepararse ante inminentes catástrofes almacenando agua, alimentos y baños portátiles.
La nueva agencia gestionará integralmente la respuesta gubernamental, desde la preparación anticipada hasta la recuperación y reconstrucción posterior.
Ante la amenaza de «desastres a nivel de crisis nacional», Hosono subrayó que la máxima prioridad es la preparación ciudadana para que «cada persona proteja su propia vida», reconociendo que la capacidad de respuesta administrativa tiene límites operativos.
CINCO DIRECTRICES PARA LA POBLACIÓN
El gobierno publicó el documento íntegro «Petición de emergencia para una exhaustiva prevención de desastres anticipada», advirtiendo sobre sismos catastróficos en las fosas de Chishima y Japón, un terremoto directo bajo la capital, el sismo de Nankai Trough y la erupción del Monte Fuji. Para mitigar los daños, se establecieron cinco exigencias ciudadanas:
– Resistencia sísmica y fijación de muebles: Realizar diagnósticos en viviendas construidas antes de 1981. Si el costo es elevado, se aconseja adaptar al menos una habitación segura. Se advierte que, en un gran terremoto, los muebles no fijados caerán irremediablemente, pudiendo causar muertes o heridas graves.
– Reservas de agua y supervivencia: Ante el inevitable retraso de los equipos de rescate, se exige almacenar suministros para un mínimo de tres días y un ideal de una semana. Se requieren tres litros de agua diarios por persona para consumo y comida, además de baños portátiles, papel higiénico y pañuelos, fomentando el hábito de reponer constantemente lo consumido.
– Mapas y rutas de evacuación: Revisar los mapas de riesgo (hazado mappu) de tsunamis y temblores para comprender la vulnerabilidad específica del hogar y del lugar de trabajo, y definir las rutas de escape.
– Mochila de emergencia: Preparar artículos indispensables y de necesidad inmediata dentro de una mochila, ubicándola cerca de la entrada para facilitar una huida rápida.
– Simulacros de desastre: Participar en ejercicios comunitarios (bousai kunren) para experimentar la vida de evacuación, como el uso de baños temporales y cocinas de emergencia, y crear lazos de cooperación vecinal.
EXIGENCIAS A MINISTERIOS Y GOBIERNOS LOCALES
La nueva agencia también demandó a los ministerios centrales revisar sus Planes de Continuidad del Negocio (BCP) y promover políticas de resiliencia. A las prefecturas se les ordenó mejorar los entornos de los refugios y garantizar la eficacia de los acuerdos de desastre para apoyar a los municipios.
Las entidades deberán reportar sus avances antes de fin de año. El Ministerio de Desastres advirtió que, de ser necesario, emitirá nuevas exigencias o ejercerá su «derecho de recomendación» para obligar a las agencias centrales a cumplir con los protocolos de seguridad nacional. (RI/AG/IP/)
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