
Un estudio de la compañía japonesa Lion Corporation reveló que cepillarse los dientes incrementa de forma inmediata la concentración del anticuerpo IgA en la saliva, una defensa clave del organismo para neutralizar el virus de la influenza.
La investigación comprobó que mantener limpia la cavidad bucal despeja el camino para que el sistema inmunológico actúe con mayor rapidez ante el patógeno. El hallazgo será presentado formalmente el próximo 29 de noviembre durante el 5.º Congreso de la Sociedad Japonesa de Ciencias del Cuidado de la Saliva.
BARRERA NATURAL
El temprano inicio de la temporada de gripe en 2026 —detectada en agosto, cinco semanas antes de lo habitual— motivó la búsqueda de nuevas pautas de prevención. La boca es una de las principales vías de entrada para las infecciones y la saliva actúa como primera línea de choque frente a virus y bacterias gracias a componentes como la lactoferrina, la mucina, la lisozima y los anticuerpos.
Aunque Lion Corporation ya había demostrado en 2025 que la higiene dental ayudaba a inactivar el virus —un avance publicado en la revista científica BDJ Open—, aún se desconocía qué ocurría a nivel celular. Por ello, este nuevo trabajo se enfocó en medir la respuesta directa del anticuerpo IgA, la defensa más importante del fluido salival.
ENSAYO CLÍNICO
Los científicos analizaron a 14 voluntarios sanos de entre 20 y 50 años, sin caries ni dolencias en las encías. Los participantes pasaron la noche en ayuno y sin lavarse la boca desde las 23:00 horas. A las 9:00 de la mañana siguiente, se cepillaron durante cinco minutos con pasta y cepillos estándar cubriendo todas las zonas dentales, para finalizar con un enjuague de 10 mililitros de agua.
El análisis de las muestras mediante la técnica de laboratorio ELISA arrojó un resultado categórico: apenas cinco minutos después del lavado, la presencia de anticuerpos IgA activos contra el virus de la influenza aumentó de forma significativa respecto a los niveles previos.
BACTERIAS DESPEJADAS
La clave de este incremento radica en la competencia dentro de la cavidad bucal. El anticuerpo IgA reacciona tanto frente a las bacterias habituales de la boca como ante virus externos. Cuando no hay higiene dental, la acumulación bacteriana consume casi todas estas defensas, dejándolas ocupadas.
Al retirar la placa mediante el cepillado mecánico, las bacterias disminuyen drásticamente. Esto deja a los anticuerpos libres en la saliva para unirse al virus de la gripe apenas entra, neutralizándolo antes de que pueda invadir las células.

OPINIÓN CIENTÍFICA
El doctor en odontología Keiichi Tsukinoki, vicepresidente del Colegio Universitario de Odontología de Kanagawa y presidente de la Sociedad Japonesa de Ciencias del Cuidado de la Saliva, destacó el impacto del descubrimiento:
«En el estudio publicado en 2025 se constató el fenómeno de que el cepillado mejoraba la capacidad de inactivar el virus de la influenza en la saliva, pero haber revelado por primera vez en esta ocasión el incremento en la concentración del anticuerpo IgA —que podría ser responsable de dicha función— constituye un gran avance en la investigación para desentrañar el mecanismo». (RI/International Press)
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