
En el marco de un profundo proceso de reajuste financiero, la multinacional automotriz Nissan Motor contempla reducir de forma drástica las operaciones de su emblemática fábrica de Yokohama, un complejo industrial de alto valor sentimental considerado como la cuna o el lugar de fundación de la compañía.
Aunque la dirección de la empresa ya había decretado con anterioridad el cese de la producción de vehículos en siete de sus instalaciones repartidas a nivel internacional, esta medida representaría la primera reorganización estructural que afecta directamente a una planta de componentes de transmisión dentro del territorio japonés.
La planta de Yokohama constituye un pilar estratégico para la manufactura de la marca, especializándose en la producción de los sistemas de propulsión o transmisiones y motores de combustión interna destinados a modelos insignia como el vehículo compacto Note y el utilitario deportivo SUV X-Trail.
ENTRE LOS DISTRITOS DE KANAGAWA Y TSURUMI
Con una capacidad de producción anual instalada que oscila entre las 400.000 y 500.000 unidades de transmisión, este masivo complejo fabril se extiende a lo largo de tres distritos que abarcan las demarcaciones de Kanagawa-ku y Tsurumi-ku en la ciudad de Yokohama, por lo que la contracción de las operaciones se ejecutaría de manera segmentada tomando como unidad de reajuste a cada distrito específico.
De acuerdo con los informes proporcionados por fuentes cercanas a la cúpula ejecutiva, se prevé que la reducción operativa comience a implementarse formalmente a partir del año 2028.
No obstante, la multinacional no contempla la clausura definitiva de las instalaciones debido a que en este mismo emplazamiento se concentran los trabajos de desarrollo y las líneas piloto para la fabricación de la revolucionaria batería de estado sólido, una innovación tecnológica considerada vital para el lanzamiento de la próxima generación de vehículos eléctricos de la firma.
La planta de Yokohama pasó a ser el objetivo prioritario de este recorte frente a otros centros nacionales como la fábrica de Iwaki debido a que registraba una baja tasa de utilización y un avanzado estado de envejecimiento en sus líneas de montaje tradicionales.
INCALCULABLE LEGADO HISTÓRICO
Este complejo industrial posee un incalculable legado histórico para la automoción nipona, habiendo iniciado sus operaciones originales antes de la era de la guerra, específicamente en el año 1935.
Con una extensión territorial que abarca aproximadamente 540.000 metros cuadrados, el centro de Yokohama mantenía una plantilla activa de unos 3.000 empleados directos para septiembre de 2025. Sin embargo, el desplome sostenido de las ventas globales ha obligado a Nissan a registrar números rojos históricos, anotando un déficit neto superior a los 500.000 millones de yenes por dos periodos fiscales consecutivos.
Este tijeretazo en la división de componentes se complementará con el cierre de las líneas de ensamblaje de vehículos en la planta de Oppama y en la filial de Shonan para finales del año fiscal 2027, reduciendo la capacidad automotriz de la firma en Japón en unas 400.000 unidades al año para estabilizar urgentemente los costos de producción. (RI/AG/IP/)
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