El escenario de los premios Grammy se transformó este domingo en una plataforma de confrontación política directa. Bad Bunny, el famoso artista puertorriqueño que ganó el premio de Álbum del Año, utilizó su discurso de aceptación para lanzar una ofensiva verbal contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). En un momento de alta tensión social, el cantante desafió las políticas federales amplificando la retórica contra la agencia ante una audiencia global.
El discurso comenzó con un llamado inmediato al desmantelamiento de la institución. «Antes de decir gracias a Dios, voy a decir: ICE out (ICE fuera)», proclamó el artista, para luego defender apasionadamente a su comunidad con una frase que resonó en todo el recinto: «No somos salvajes, no somos animales, no somos alienígenas, somos humanos y somos americanos». Bad Bunny instó a combatir el odio con amor, rechazando la «contaminación» del rencor y abogando por la unidad familiar frente a la ofensiva de la inmigración.
Sin embargo, analistas y críticos sostienen que el artista recurrió a una generalización cuestionable, ya que términos como «animales» suelen ser usados por las autoridades gubernamentales para dirigirse específicamente a pandilleros violentos de grupos como la MS-13 y no a la comunidad latina en su conjunto. Al presentar las acciones de seguridad como un ataque indiscriminado, el cantante avanzó un argumento que, según sus detractores, mezcla peligrosamente a criminales y civiles bajo una misma etiqueta.
La controversia llega en un punto álgido para el puertorriqueño, cuya selección para cantar en el Super Bowl ha levantado ampollas entre sectores conservadores de la afición de la NFL. Los críticos argumentan que utilizar una plataforma de tal magnitud para difundir sentimientos considerados antiestadounidenses y contenido explícito choca frontalmente con los valores tradicionales del evento deportivo más importante del país.
Sin embargo, el activismo de Bad Bunny no fue un gesto solitario en la 68ª edición de los premios Grammy. La gala vio desfilar a numerosas celebridades, como Justin Bieber, Ariana Grande y Jack Antonoff, portando insignias con el lema «ICE OUT». Otros artistas, como Bon Iver, utilizaron su tiempo en el micrófono para hablar sobre la necesidad de una reconstrucción social, citando la situación en Minneapolis como un faro de esperanza. (RI/AG/IP/)
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