Japón toma decisión histórica al dar permiso especial a taiwanés gay sin visa


Ministerio de Justicia de Japón (foto moogry.com)

“Es la primera vez que se otorga un permiso especial para permanecer en Japón a un extranjero gay pareja de un ciudadano japonés”.


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Con estas palabras recogidas por Kyodo, un abogado destacó la histórica decisión del Ministerio de Justicia de Japón de revocar la orden de deportación de un ciudadano taiwanés cuya visa había expirado y que llevaba alrededor de 25 años viviendo con su pareja, un hombre japonés, en Japón.

El abogado que realizó las declaraciones que encabezan la nota fue uno de los que defendieron la causa de la pareja.

El taiwanés agradeció en una conferencia de prensa el “generoso criterio” (del ministerio).

Sin embargo, el ministerio negó que la orientación sexual del taiwanés hubiera tenido gran influencia en su decisión, que fue fruto de una evaluación integral del caso.

¿Cómo comenzó todo?

El taiwanés llegó a Japón con una visa de estudiante de un año en septiembre de 1992 para estudiar en una escuela de idioma japonés. Más adelante, en octubre de 1993, entró nuevamente a Japón con una visa de tres meses para prepararse para una evaluación de aptitud de idioma japonés. Al mes siguiente, comenzó la relación con su actual pareja.

Todo marchaba bien, hasta que en junio de 2016 se descubrió que permanecía de manera ilegal en el país y se ordenó su deportación. En 2017, el taiwanés presentó una petición ante el Tribunal de Distrito de Tokio para revocar la deportación.

Kyodo recuerda que la decisión del Ministerio de Justicia llega casi un mes después de que 13 parejas del mismo sexo demandaron al gobierno de Japón por no reconocer el matrimonio igualitario, alegando que su negativa es inconstitucional y discriminatoria.

Las parejas internacionales del mismo sexo enfrentan grandes dificultades para mantener su vida en común en Japón. Es el caso de la formada por la japonesa Ai Nakajima y la alemana Kristina Baumann, de 32 años, que llevan juntos desde 2011. Kristina tiene que inscribirse continuamente en escuelas para obtener visas de estudiante a un costo de varios cientos de miles a un millón de yenes (9.000 dólares) al año.

Nakajima se refirió a la decisión del ministerio como un “primer paso histórico”. Sin embargo, dijo que eso no constituye un reconocimiento del matrimonio igualitario. Asimismo, cree que en el futuro las decisiones sobre casos similares diferirán según la pareja.

Optimista, Gon Matsunaka, representante de una ONG que apoya a la comunidad LGBT, dijo que la decisión podría tener un impacto positivo en futuros casos judiciales y dar ánimo a las personas LGBT. (International Press)


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