Príncipe Fumihito sorprende al cuestionar uso de fondos públicos para financiar ritual sintoísta


TV Asahi

El 30 de abril de 2019, el emperador Akihito abdicará al trono. El 1 de mayo, su hijo, el príncipe Naruhito, lo sucederá.


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Como parte de las actividades de la entronización de Naruhito, el 14 y 15 de noviembre del próximo año se realizará un ritual sintoísta llamado Daijosai.

La ceremonia será financiada con fondos públicos. Un grupo de alrededor de 120 personas ha presentado hace un poco una demanda para exigir que no se destinen recursos estatales para el ritual, pues eso significaría infringir la Constitución de Japón, que prohíbe al Estado participar en actividades religiosas.

Quien sorpresivamete se ha sumado a los cuestionamientos contra el financiamiento público de la ceremonia es el príncipe Fumihito, segundo hijo del emperador. Cuando su hermano Naruhito ascienda al trono, Fumihito será el primero en la línea de sucesión.

“Me pregunto si es apropiado cubrir el evento altamente religioso con fondos estatales”, dijo el príncipe en una conferencia de prensa, reveló Kyodo.

Fumihito dijo que piensa que el ritual debe financiarse con los recursos destinados para la familia imperial.

El príncipe dijo que también se opuso al uso de fondos públicos la última vez que se celebró el rito, en 1990, un año después de que su padre ascendió al trono en 1989.

Las palabras de Fumihito están generando controversia.

Una fuente en la oficina del primer ministro subrayó que el estatus del príncipe es casi equivalente al del emperador, lo que significa que debe elegir cuidadosamente sus palabras.

“Si sus comentarios fueran tomados como una objeción a (la decisión del gobierno sobre) la financiación pública (del ritual), podrían constituir una violación de la Constitución que prohíbe la participación del emperador en política”, dijo.

Sin embargo, Koichi Yokota, profesor emérito de estudios constitucionales en la Universidad de Kyushu, dijo que las declaraciones del príncipe no infringen la Constitución porque esta solo prohíbe que el emperador se involucre en política sin mencionar a otros miembros de la familia imperial.

El príncipe Fumihito también dijo que había transmitido su punto de vista al jefe de la Agencia de la Casa Imperial. “Es lamentable que la agencia no me haya escuchado”, manifestó.

El gran administrador de la Agencia, Shinichiro Yamamoto, declaró que fue doloroso escuchar las palabras del príncipe y que lamenta su actitud.

Yamamoto afirmó que puesto que el anterior Daijosai fue cubierto con fondos públicos “es razonable seguir el precedente”.

Sin embargo, defendió al príncipe, diciendo que sus comentarios no tienen influencia política considerando que ya se ha decidido que se destinen recursos públicos al ritual.

Por su parte, Isao Tokoro, profesor emérito de historia de la cultura jurídica japonesa en la Universidad de Kyoto Sangyo, dijo que el príncipe debería ser cuidadoso con sus palabras y haber tenido en cuenta el hecho de que el rito tiene importancia como cultura imperial tradicional más que como un asunto religioso.

El Daijosai se realiza después de que un nuevo emperador llega al trono. ¿Cómo se desarrolla? El emperador recién ungido ofrece arroz nuevo a sus antepasados imperiales y al Tenjin Chigi, las deidades del cielo y la tierra, mientras reza por la paz y abundantes cosechas para el país y la gente.

De acuerdo con el sintoísmo, el emperador es venerado como descendiente de la diosa del sol, la principal deidad femenina.

El anterior Daijosai costó alrededor de 2.200 millones de yenes (19,39 millones de dólares al tipo de cambio actual) y originó una serie de demandas en todo el país que fueron desestimadas.

Sin embargo, en 1995 el Tribunal Superior de Osaka observó que aún existen dudas sobre si la financiación estatal de los rituales vinculados al sintoísmo viola la Constitución. (International Press)


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