Más trabajadores extranjeros en Japón: bueno para la economía, dudas en lo social

 


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El gobierno de Japón aprobó el viernes pasado un plan para crear un nuevo permiso de residencia para trabajadores extranjeros en cinco ámbitos que sufren una grave escasez de mano de obra (entre ellas la construcción, la agricultura y el cuidado de ancianos).

Se espera que el programa comience el próximo año fiscal y atraiga a más de 500.000 trabajadores extranjeros para alrededor de 2025.

Aunque el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, ha negado que su gobierno tenga previsto poner en marcha una política de inmigración, su plan no descarta otorgar permisos de residencia sin un periodo máximo de estadía y contempla la posibilidad de que los trabajadores extranjeros puedan llevar a sus familias a Japón.

La población en edad laboral (15-64 años) de Japón ha estado cayendo desde 1997. En 2040, se espera que la población en edad de trabajar se reduzca en otros 1,5 millones. El secretario jefe del gabinete nipón, Yoshihide Suga, dice que las pequeñas y medianas empresas del país sufren las consecuencias de la escasez.

El diario Nikkei recoge opiniones de expertos que consideran como positivo el plan. Sin embargo, otros se muestran cautos. ¿Abrir las puertas a más trabajadores extranjeros levantará la economía o generará discordias sociales?, se pregunta.

Daisuke Karakama, experto del Banco Mizuho, sostiene que el aumento de la población trabajadora impulsará el crecimiento de la economía.

Por su parte, Hiroya Masuda, exministro de Asuntos Internos que se desempeña como asesor en el Instituto de Investigación Nomura, afirma que las comunidades más pequeñas, donde el declive de la población es más pronunciado, obtendrán “beneficios significativos” gracias a la iniciativa gubernamental.

Masuda subraya que “los empleadores deberían tratar a los trabajadores extranjeros de la misma manera que tratan a sus empleados japoneses” para atraer a más extranjeros. Las empresas que no consigan atraerlos, ante la competencia que existe por la mano de obra en todo el continente asiático, quedarán fuera de carrera, dice.

Otros son menos optimistas. El profesor de la Universidad de Keio, Takanobu Nakajima, declara a Nikkei: “Deberíamos analizar los avances tecnológicos y cómo aprovechar la mano de obra subutilizada”.

Hay compañías que apuestan por la tecnología para lidiar con la escasez de mano de obra.

Por su parte, Hisashi Yamada, experto del Instituto de Investigación de Japón, pide que se realicen estudios para verificar si Japón realmente se está quedando sin trabajadores en determinadas industrias. “Cuando un gran número de trabajadores extranjeros no calificados ingrese al país, mantener la armonía con la población japonesa será un desafío”, dice. (International Press)

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