Anciana descubrió estafa, pero ya era muy tarde; perdió 82,5 millones de yenes

 


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Un hombre llama a una anciana, se hace pasar por su hijo (o nieto) y le dice que necesita dinero porque ha perdido algo relacionado con el trabajo. La mujer pica el anzuelo y el estafador le dice que va a mandar a un colega a su casa para recoger el dinero.

“Soy yo” es una modalidad de estafa tan extendida en Japón que ya casi ni es noticia. Algunos casos, sin embargo, llegan a los medios japoneses por circunstancias extraordinarias, como el monto robado.

El sitio SoraNews24 revela que una mujer de 84 años que reside en el barrio de Itabashi, Tokio, recibió el 31 de mayo la llamada de un hombre que dijo ser su hijo y que había extraviado un maletín en el que tenía un importante contrato relacionado con el trabajo.

El “hijo” necesitaba dinero para arreglar la situación y se lo pidió a su “madre”. La mujer aceptó y el estafador envió a un hombre, un supuesto compañero de trabajo, a la casa de la víctima a recoger el dinero.

El hombre no fue una, sino dos veces a la vivienda de la octogenaria para recoger un total de 82,5 millones de yenes (casi 754 mil dólares) en efectivo, una cifra astronómica.

Hubo un momento en el que la mujer comenzó a sospechar. Lamentablemente, lo hizo muy tarde. Después de realizar el segundo pago, llamó al hombre que decía ser su hijo y le preguntó cómo se llamaban sus abuelos. El sujeto no supo qué responder y la mujer se dio cuenta de que había sido engañada. Ahora la policía está buscando al estafador. (International Press)


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