Asahi: Japón debe evitar tratar a los deportados como si fueran criminales


Pide crear una sociedad tolerante que acepte a los extranjeros


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La decisión del Tribunal del Distrito de Tokio de responsabilizar a la Oficina de Inmigración de la muerte de un ciudadano ghanés mientras era deportado debería llevar al gobierno de Japón a revisar los procedimientos de deportación, sostiene Asahi Shimbun en un editorial.

El 22 de marzo de 2010, Abubakar Awudu Suraj, de 45 años, fue amordazado con una toalla a bordo de un avión en el aeropuerto de Narita, hecho que le provocó una asfixia y a la postre la muerte. El tribunal determinó que los agentes de inmigración hicieron un uso excesivo de la fuerza.

Sin embargo, para el Ministerio de Justicia nipón el ghanés murió por una enfermedad crónica y los métodos empleados por los agentes de inmigración para reducirlo fueron adecuados.

Sraj llevaba más de 20 años viviendo en Japón y estaba casado con una japonesa.

Asahi propone que el gobierno estudie un sistema que permita garantizar el seguimiento de los procesos de deportación.

Asimismo, destaca que hay extranjeros que pese a no tener autorización legal para residir en Japón, tienen una vida hecha en el país, con trabajo y familia, y sin ninguna relación con la delincuencia. Incluso algunos tienen hijos con educación japonesa.

“Las personas que enfrentan la deportación tienen varias razones para estar en Japón. Se debe evitar tratarlos como si todas fueran criminales”, subraya.

“Todas las personas tienen los mismos derechos humanos en cualquier parte del mundo, independientemente de sus nacionalidades. Deberíamos aspirar a crear una sociedad tolerante que acepte y conviva tanto como sea posible con gente que hace su vida en Japón”, finaliza. (ipcdigital)


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