Controversia por las bases americanas marca elecciones en Okinawa

Las bases norteamericanas enfrentan un fuerte rechazo en Okinawa

Okinawenses aseguran que bases son un impedimiento para el desarrollo de su prefectura


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Manifestantes contra las bases americanas (foto Reuters)

Los candidatos a gobernador de Okinawa se preparan para unas elecciones difíciles en medio del aumento de las tensiones por asuntos de seguridad.

Aunque el gobierno ha destacado la presencia de las fuerzas militares norteamericanas en Japón como elemento disuasivo ante una situación incierta marcada por el ataque de Corea del Norte a una isla de Corea del Sur y las ambiciones territoriales chinas, los candidatos han abogado por medidas de promoción económica que no dependan de las bases de Estados Unidos en Okinawa, informó Mainichi Japan.

El 21 de noviembre, activistas tomaron las calles del distrito comercial líder de Naha llamado Naha Shintoshin, hogar de 18.000 ciudadanos. La zona, que alojó residencias de militares de Estados Unidos y sus familias, volvió a Japón en 1987 y fue reconstruido como distrito comercial con instalaciones públicas desde el 2000.

“En las pasadas elecciones, nosotros aceptamos la promoción económica a cambio de cargar con las bases de EE.UU., pero la tasa de desempleo de Okinawa, la peor del país, y la grave situación del mercado laboral nunca cambiaron. Mientras alojemos las bases, Okinawa nunca será capaz de desarrollarse”, dijo un funcionario de 53 años.

Por su parte, un comerciante de instrumentos musicales, también de 53 años, dijo: “Con el estado de los asuntos mundiales cambiando, en los que destaca la disputa por las islas Senkaku y el crecimiento de China, me pregunto si no nos ayudará mantener cierto número de bases de EE.UU. aquí”.

El gobernador de Okinawa, Hirokazu Nakaima, que tiene el respaldo del Partido Democrático Liberal, New Komeito y Tu Partido, hizo un cambio radical de postura para abogar por la reubicación de la base de Futenma fuera de la prefectura. Su posición coincide con la de su rival, Yoichi Iha, ex alcalde de Ginowan y un defensor del traslado de la base fuera de la prefectura.

El vicegobernador de Okinawa, Yoshiyuki Uehara, declaró que las bases norteamericanas ejercen un “efecto perjudicial” para el crecimiento de la economía de Okinawa, y que el caso de Naha Shintoshin ha demostrado que se puede generar riqueza sin las bases.

Mientras tanto, las persianas de muchas tiendas permanecen cerradas a lo largo de la calle adyacente a la base de Futenma. “Solo los que alquilan sus tierras a las instalaciones militares están teniendo ganancias”, dijo el trabajador de una carnicería.

En la ciudad de Chatan, los distritos de Kuwae y Kitamae disfrutan de un boom económico desde que retornaron a Japón, convirtiéndose en la envidia de aquellas zonas vecinas que deben cargar con las bases.

“Debemos convertir nuestras calles en una ciudad que sea atractiva para la gente como Naha Shintoshin y Chatan, utilizando el espacio que va a quedar libre cuando la base sea reubicada”, dijo el trabajador de la carnicería.

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