
La selección de fútbol de Japón cerró sus compromisos en casa antes de partir a la Copa del Mundo con una ajustada victoria por 1-0 ante Islandia, celebrada ayer en el Estadio Nacional de Tokio.
Ante 62.212 espectadores que abarrotaron el recinto para presenciar el partido oficial de despedida de los «Samuráis Azules», un agónico gol del delantero Koki Ogawa en el minuto 87 aseguró el sexto triunfo consecutivo del conjunto dirigido por Hajime Moriyasu, consolidando una racha perfecta a solo dos semanas del debut en el certamen mundialista de Norteamérica.
Este compromiso representó la última oportunidad del combinado nipón para evaluar su funcionamiento colectivo en territorio nacional. Para afrontar el desafío, Moriyasu utilizó el esquema táctico 3-4-2-1 con la mayoría de sus figuras principales, destacando el regreso a la titularidad del defensor Takehiro Tomiyasu tras dos años de ausencia (desde junio de 2024), y del mediocampista Wataru Endo, quien volvió a la acción tras tres meses y medio debido a una cirugía de tobillo.
El once inicial se completó con el arquero Zion Suzuki, los zagueros Ko Itakura y Maya Yoshida; los centrocampistas Ao Tanaka, Ritsu Doan y Keito Nakamura; los interiores Takefusa Kubo y Junya Ito, y el atacante Ayase Ueda.

HOMENAJE Y RECONFIGURACIÓN TÁCTICA
El encuentro también albergó un emotivo homenaje para el histórico defensor Maya Yoshida, convocado exclusivamente para portar el brazalete de capitán en el arranque del juego. En el minuto 13, tras un inicio dinámico en el que participó activamente en la recuperación de balones, Yoshida fue sustituido por Hiroki Ito.
Ambos equipos formaron un pasillo de honor en la cancha para ovacionar al veterano zaguero por sus 127 partidos internacionales y tres participaciones mundialistas.
Tras ceder la capitanía a Endo, Yoshida se retiró al banquillo, dejando la línea defensiva en manos de Ito, Itakura y Tomiyasu, un trío inédito con trayectoria en la élite europea.
A partir de ese momento, Japón se topó con serias dificultades para romper el rígido bloque defensivo 5-4-1 propuesto por Islandia, que cortó las líneas de pase hacia los interiores locales.
Los visitantes generaron peligro mediante contragolpes basados en balones largos, obligando al guardameta Suzuki a realizar atajadas clave, como un potente disparo de Dagur Dan Thórhallsson en el minuto 44.
A pesar de los esfuerzos ofensivos de Kubo y Nakamura, las ocasiones más claras de Japón —incluida una llegada de Tomiyasu en el tiempo añadido— terminaron en manos del portero rival, enviando el partido al descanso con un insatisfactorio 0-0.
REVOLUCIÓN EN LA SEGUNDA MITAD
Buscando alternativas ofensivas y proteger sus estrategias del espionaje de los rivales mundialistas, Moriyasu realizó cuatro cambios drásticos para el complemento: Ayumu Seko, Yukinari Sugawara, Yuto Nagatomo y Koki Ogawa reemplazaron a Endo, Doan, Ito y Ueda, respectivamente.
La inclusión de Seko en la contención le dio mayor verticalidad al mediocampo japonés. El equipo local intensificó la presión con remates desviados de Itakura y Nagatomo, además de aproximaciones de Ogawa y Nakamura que fueron bloqueadas por la muralla islandesa.
Tras la pausa obligatoria de hidratación en el minuto 74, Japón modificó su dibujo táctico a un 3-5-2 con los ingresos de Tsuyoshi Watanabe, Keisuke Goto y Kento Shiogai, dejando a Seko como pivote único y probando jugadas de táctica fija como saques de banda largos de Sugawara.
En los minutos finales, Kaishu Sano, Shogo Taniguchi y el arquero debutante Tomoki Hayakawa entraron al campo en sustitución de Kubo, Tomiyasu y Suzuki.

EL GOL DE LA VICTORIA
La insistencia de los locales tuvo recompensa en el minuto 87. El lateral Sugawara escaló por la banda derecha y envió un centro preciso al corazón del área que Ogawa conectó con un certero cabezazo picado, mandando el balón al fondo de las redes tras impactar en el poste.
La anotación se vio favorecida por una nueva regla internacional que impidió a Islandia realizar una sustitución durante 60 segundos para frenar la pérdida de tiempo, permitiendo a Japón capitalizar la superioridad numérica momentánea.
En el tiempo de compensación, Islandia arremetió con balones al área, pero una salida providencial con los puños del guardameta Hayakawa aseguró el triunfo y el quinto partido consecutivo con el arco invicto para los nipones. (RI/AG/IP/)
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