El gobierno de Shizuoka aprobó medidas ambientales de JR Central, permitiendo el inicio de las obras del Tren Maglev. Tras diez años de parálisis por el impacto en los recursos hídricos, el comité de expertos de la prefectura validó finalmente el plan técnico.
Esta decisión representa un avance histórico para conectar las estaciones de Shinagawa y Nagoya mediante la línea Chuo Shinkansen de levitación magnética.
El principal obstáculo radicaba en el túnel de nueve kilómetros que atraviesa los Alpes del Sur, zona vital para el caudal del río Oi.
«Hemos acumulado conocimientos especializados durante una década para que JR Central diseñara este plan detallado», declaró el vicegobernador de Shizuoka, Sho Hiraki.

JR Central se comprometió formalmente a devolver al río Oi la totalidad del volumen de agua que se filtre durante la excavación del túnel.
La empresa ferroviaria implementará un sistema de bombeo y tuberías de alta tecnología para garantizar que el suministro de agua local no disminuya.
Asimismo, el plan incluye medidas rigurosas para preservar el ecosistema de los Alpes del Sur, área reconocida como Reserva de la Biosfera por UNESCO.
El Ministerio de Territorio, Infraestructura, Transporte y Turismo de Japón actuó como mediador en las fases críticas para destrabar las negociaciones técnicas.
Aunque la aprobación es un hito, Hiraki advirtió que lo más importante será la ejecución estricta de los compromisos pactados por la operadora.
Se espera que la línea Maglev alcance velocidades de 500 kilómetros por hora, reduciendo el viaje entre Tokio y Nagoya a solo 40 minutos. (RI/International Press)
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