Daihatsu Motor anunció el retiro de 405.963 unidades de cinco modelos tras detectar un defecto estructural que afecta la eficacia del frenado.
La medida afecta a los modelos Move, Wake y Hijet Caddie, además de los vehículos Stella de Subaru y Pixis Mega de Toyota, fabricados entre 2016 y 2023.
Según el Ministerio de Territorio, Infraestructura, Transporte y Turismo, el ensamblaje deficiente de una cubierta frontal permite la filtración de agua de lluvia hacia el motor.
Esta humedad gotea directamente sobre el servofreno o «brake booster», componente encargado de multiplicar la fuerza que el conductor ejerce sobre el pedal para detener el auto.
La acumulación de agua provoca una corrosión acelerada que, en casos extremos, perfora el servofreno, endureciendo el pedal y aumentando peligrosamente la distancia necesaria para frenar.
REPORTES DE FALLAS
Hasta la fecha, la compañía ha recibido 77 informes de fallas relacionadas con este problema, aunque afortunadamente no se han reportado accidentes derivados del defecto técnico.
Daihatsu notificará a los propietarios mediante correo directo para realizar una inspección gratuita en los concesionarios autorizados y aplicar las medidas correctivas pertinentes.
La reparación consistirá en la aplicación de agentes anticorrosivos en áreas con óxido leve o el reemplazo total del componente en los casos donde la perforación sea evidente.
Asimismo, se instalarán sellos de impermeabilización mejorados en el panel del capó para evitar que el agua vuelva a filtrarse hacia los componentes críticos del sistema.
Esta acción masiva se suma a los esfuerzos de la automotriz por recuperar la confianza de los consumidores tras recientes reestructuraciones en sus procesos de control de calidad. (RI/International Press)
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