Japón se pone más estricto con las escuelas de idioma japonés para evitar el trabajo ilegal

El Ministerio de Justicia de Japón endurecerá las normas sobre el funcionamientos de las escuelas de idioma japonés desde octubre, informó Mainichi Shimbun.


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La medida busca evitar que estos establecimientos se conviertan en tapaderas del trabajo ilegal en Japón.

En mayo de 2017, había alrededor de 267 mil estudiantes extranjeros en Japón, un incremento de más de 100 mil con respecto a cinco años atrás, según la Organización de Servicios Estudiantiles de Japón.

De ellos, 78,000 estudiantes (tres veces más que en 2012) asistían a 710 escuelas de idioma japonés. El resto estudiaba en universidades y otras instituciones de educación superior.

Las actuales directrices establecen que una escuela de idioma japonés debe tener al menos 760 clases por año, o 20 por semana, y que cada clase debe durar al menos 45 minutos.

Algunas escuelas cumplen estos requisitos en periodo limitados del año para que el resto del tiempo, durante sus vacaciones, los estudiantes puedan trabajar sin restricciones. Los estudiantes puedan trabajar un máximo de 28 horas semanales, pero cuando están en vacaciones pueden trabajar hasta ocho horas al día.

Las escuelas utilizan este sistema de largas vacaciones para atraer a extranjeros cuyo verdadera intención, más que estudiar, es trabajar en Japón.

Para que el verdadero propósito de las escuelas de idioma japonés sea que sus alumnos estudien, el Ministerio de Justicia prevé imponer al menos 35 semanas de clases anuales.

Las escuelas que abran en octubre o después deberán cumplir la nueva regla de inmediato. Para las existentes, la norma regirá desde octubre de 2020.

La medida también apunta a elevar la calidad de los estudiantes de las escuelas de nihongo.

La policía ha arrestado a operadores de escuelas de idioma japonés por permitir que sus estudiantes trabajen más de lo legalmente permitido.

Uno de ellos fue el presidente de una empresa de colocación de personal que, además, era director de una escuela de lengua japonesa en la prefectura de Tochigi. El hombre envió a dos estudiantes vietnamitas a un almacén, donde trabajaban más de 28 horas a la semana.

Otro caso: en mayo de 2017 fue arrestado el director gerente de una empresa administradora de edificios que también dirigía una escuela de idioma japonés en Kioto, por permitir que dos estudiantes de Sri Lanka trabajaran por encima del límite legal.

El número de estudiantes extranjeros que permanecen de manera ilegal en Japón (después de caducar su visado) ha estado en aumento desde 2015; en enero de este año ascendió a 4.100.

A diferencia de las universidades, las empresas o personas naturales pueden abrir escuelas de idioma japonés siempre que estas cumplan con los estándares del Ministerio de Justicia sobre las horas de clases o el número de maestros. (International Press)


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