Hombre que mató a pasajero en shinkansen se consideraba una persona despreciable

Ichiro Kojima (Fuji TV)

Algunos detalles sobre la vida de Ichiro Kojima, el joven de 22 años que asesinó a una persona e hirió a otras dos en un shinkansen el sábado, están saliendo a la luz.


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Gente allegada a Kojima reveló, según Mainichi Shimbun, que este decía ser una persona despreciable y que deseaba morir si no podía vivir libremente.

El hombre estaba desempleado y residía en la ciudad de Okazaki, prefectura de Aichi.

Un tío de Kojima contó que cuando estudiaba en segundo año de secundaria comenzó a negarse a asistir a la escuela alegando que no podía mantenerse al día con sus clases. Más adelante, comenzó a tener problemas con sus padres.

Al parecer, no pudo superar sus diferencias con sus papás y se fue de casa para mudarse a un centro prefectural donde se recibe a personas con problemas. Ahí vivió alrededor de cinco años. Mientras estuvo en ese lugar asistió a un koko. Kojima jamás causó problemas y tenía buenas notas, según una persona que trabaja en el centro prefectural y lo conoció.

“Creció para ser un joven normal y pensé que habíamos enviado a una buena persona a la sociedad”, dijo.

Tras terminar sus estudios, recibió una capacitación laboral en Nagoya durante un año. Luego, encontró empleó en una empresa de reparación de maquinaria y dejó el centro para trabajar. Sin embargo, después renunció a la compañía alegando problemas en sus relaciones con otras personas.

En abril de 2016, comenzó a vivir con su tío y su abuela. Ambos recordaron que el chico se encerraba en una habitación y pasaba mucho tiempo en internet.

En octubre del año pasado, fue adoptado por su abuela. En enero de este año, dijo que se iba de viaje y se fue sin decirle a su tío o abuela a dónde iba. La anciana pudo hablar después con él por teléfono, pero su nieto no quiso decirle dónde estaba.

El tío está conmocionado por la noticia del apuñalamiento. “Él nunca había lastimado a otras personas. No puedo creer que sea responsable de un crimen como este”, dijo. Por su parte, su abuela declaró: “Era un niño gentil y tranquilo. Con frecuencia se menospreciaba y estaba preocupado por las relaciones personales”.

El padre de Kojima dijo que vio a su hijo por última vez hace dos o tres años. Desde que salió de la casa paterna, casi no hablaban. (International Press)

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