El año pasado, durante un periodo aproximado de cinco meses, un yakuza y su esposa mantuvieron esclavizado a un menor de 16 años, obligándolo a vivir en su casa y trabajar en los puestos callejeros que la pareja tenía y en una oficina de la banda criminal Kyokuto-kai, a la que pertenece al hombre.
El hombre, identificado como Yoshitomo Kurihara (43), y su esposa fueron arrestados por la policía de Tokio, informó Tokyo Reporter.
El chico solo tenía un día libre por mes y dormía dos horas al día. El yakuza amenazaba con perseguirlo si huía. Lo golpeaba y le decía que su esposa llevaba una pistola.
La policía estima que Kurihara obtenía alrededor de cinco millones de yenes (44.000 dólares) mensuales en ventas de sus puestos callejeros. Una parte de ese dinero se destinaba a su banda. (International Press)
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