Superviviente de Nagasaki: Abe debería pedir perdón por Pearl Harbor

Opiniones divididas por visita del primer ministro de Japón a base de EEUU

Foto Kantei

La decisión de Shinzo Abe de convertirse en el primer ministro de Japón en visitar Pearl Harbor ha dividido opiniones, revela la agencia Kyodo, que ha recogido impresiones de exsoldados japoneses y supervivientes de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki.

Sunao Tsuboi, superviviente de Hiroshima de 91 años, hizo notar que han transcurrido más de 70 años desde el final de la II Guerra Mundial y que la visita de Abe al parecer llega demasiado tarde. Sin embargo, también destacó que el gesto puede ser percibido como una iniciativa con visión de futuro.

Shigemitsu Tanaka, superviviente de Nagasaki de 76 años, nota una motivación política en la decisión de Abe para “demostrar la importancia” de las relaciones cercanas entre Japón y Estados Unidos en tiempos de incertidumbre tras el triunfo de Donald Trump.

A juicio de Tanaka, Abe debería pedir perdón por el ataque de Japón a Pear Harbor el 7 de diciembre de 1941.

Una opinión crítica expresó Kuniyoshi Takimoto (95), exsoldado que participó en el ataque a la base naval estadounidense. Para él, Abe está tratando de ganar puntos para aumentar su popularidad y mantener la solidez de la alianza entre ambos países.

Takimoto percibe a Japón como un país que está bajo el gobierno de Estados Unidos.

El veterano de guerra considera que el mensaje de Abe es contradictorio, pues mientras dice que no se van a repetir los horrores de la guerra y que su visita a Pearl Harbor busca mostrar su apuesta por la paz, por otro lado está convirtiendo a Japón en un país que podría verse nuevamente involucrado en una guerra, en alusión a la controvertida reforma militar impulsada por su gobierno que permite a las Fuerzas de Autodefensa de Japón combatir en el extranjero en defensa de un aliado.

Takanari Harada (66), hijo de Kaname Harada, un piloto que participó en el ataque a Pearl Harbor y murió en mayo de este año, declaró a Kyodo que antes que viajar a un sitio histórico, Abe tiene otras cosas que hacer dentro de Japón para crear un mundo sin guerra.

Su padre murió arrepentido y viéndose a sí mismo como un asesino. El hombre hablaba sobre sus experiencias con otras personas para crear conciencia contra la guerra. Harada no cree que la visita de un político a Pearl Harbor contribuya a crear un mundo de paz como el que deseaba su padre.

Finalmente, Tomokazu Kasai, un expiloto de 90 años, dijo que es importante que Abe se comprometa por la paz en un sitio “donde muchos soldados japoneses y estadounidenses murieron por sus propios países”. (International Press)

 



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