Pobreza, abuso y hogares disfuncionales empujan a menores a prostituirse en Japón

"Me culpo por haber aceptado el dinero, pero no tenía otra opción"

Suscríbase a International Press GRATIS!

Registre su correo electrónico y entérese primero de las últimas noticias de Japón.

Foto colabo-official.net

En agosto, Tokio albergó una exposición en la que 24 chicas, estudiantes de secundaria y preparatoria, compartían sus experiencias y opiniones sobre la prostitución a través de fotografías y textos.

Entre ellas, una chica de 16 años de Kanto, cuya historia recoge Yomiuri Shimbun.

El año pasado, cuando la chica estudiaba en tercer año de secundaria, fue abordada por un hombre mientras caminaba sola en una calle llena de gente.

“¿Quieres dinero, ¿no? Te voy a dar algo si vienes conmigo”, le dijo. Acto seguido la tomó de la mano y la llevó a un hotel.

Con los 5.000 yenes que le dio, se compró calzado y material de escritorio.

La chica había sido golpeada por el novio de su madre, no quería volver a casa y no tenía dinero.

“Me culpo por haber aceptado el dinero, pero no tenía otra opción”. La menor aún se asusta cuando ve a hombres de mediana edad o mayores.

Otra de las chicas cuenta que cuando sus padres se separaron se prostituyó y robó. “Quería que mi familia se fijara en mí”, escribió. La menor buscó amistades y consejos en una aplicación, pero lo que encontró fue un hombre que la forzó a tener relaciones sexuales.

Una chica que sufre de una leve discapacidad intelectual contó que como sus padres no se ocupaban de ella, tuvo que conseguir un empleo de medio tiempo. Cuando no le alcanzaba el dinero para comprar comida se prostituía.

 

“Hubo momentos en que era llevada a un hotel por un hombre que conocía en la calle, y más tarde hacía que me comprara comida en una tienda de conveniencia como una forma de agradecimiento”.

 

La muestra atrajo a unas 3.000 personas de todas las edades y fue organizada por Colabo, una asociación que proporciona apoyo a estudiantes víctimas de abuso sexual o físico.

Yumeno Nito, representante de Colabo, declara a Yomiuri que mucha gente cree que las jóvenes se prostituyen porque quieren dinero extra para gastarlo en diversión o entretenimiento.

Sin embargo, ella aclara que muchas chicas que caen en la prostitución son víctimas de abuso, pobreza o ijime. “Estas chicas está en situaciones socialmente vulnerables y con frecuencia se convierten en víctimas de la prostitución. Los adultos que buscan comprar sexo simulan ofrecer su ayuda con el fin de acercarse a ellas”.

Muchas provienen de hogares disfuncionales. Naomi Yuzawa, profesora  de la Universidad de Rikkyo, afirma que “fugarse o pasar noches fuera de casa sin permiso son comportamientos que indican que un niño quiere y necesita ayuda. Los niños que se sienten forzados a hacer estas cosas necesitan un apoyo adecuado, así como los lugares donde puedan sentirse seguros”. (International Press)

 



Publicidad

Publicidad


Descarga el App de Súper Tokio Radio



Publicidad

Te recomendamos

JAPÓNICA
JAPÓNICA
Coronavirus

Turismo en Japón

LECTOR