Rivalidad entre yakuza dispara demanda de sicarios y armas

Shinobu Tsukasa, líder de Yamaguchi-gumi

Organizaciones mafiosas buscan asesinos extranjeros


Publicidad

Shinobu Tsukasa, líder de Yamaguchi-gumi
Shinobu Tsukasa, líder de Yamaguchi-gumi

La ruptura de la mayor organización criminal de Japón, Yamaguchi-gumi, ha disparado la demanda de asesinos a sueldo y armas, advierte Asahi Shimbun.

El 6 de octubre, un hombre de 43 años fue asesinado en un complejo de baños termales en Nagano. ¿Por qué? El sujeto tenía previsto abandonar un grupo afiliado a Yamaguchi-gumi y unirse a una organización rival. Un ajuste de cuentas entre mafiosos.

Dos días después del crimen la policía arrestó a un importante miembro adscrito a Yamaguchi-gumi como sospechoso.

El asesinato podría ser el primero de una guerra interna entre organizaciones criminales, según la policía.

La Agencia Nacional de Policía de Japón convocó a una reunión de emergencia en Tokio el 2 de septiembre para prepararse para una posible guerra entre facciones yakuza.

Fuentes con vínculos con el crimen organizado revelaron que los mafiosos están reclutando a sicarios extranjeros para enfrentar a sus rivales. La campaña de reclutamiento de asesinos también está dirigida a jóvenes que aspiran a hacerse un nombre y convertirse en el futuro en miembros de pleno derecho de una organización criminal.

Incluso una fuente dijo que conoce a un joven de veintitantos años que había sido contactado para un posible trabajo. Los pagos que se están prometiendo son altos, incrementando la posibilidad de que estalle la guerra.

Un exmiembro de alto rango de una banda mafiosa dijo que comenzó a recibir llamadas de gente interesada en armas a finales de agosto, cuando la división de Yamaguchi-gumi ya era pública. Las llamadas continuaron en septiembre.

¿Quiénes lo llamaron? El exgánster afirma que probablemente representantes de ambas partes en conflicto. Como hay tantos intermediarios involucrados en el suministro de armas se hace difícil precisar quiénes en realidad están de “compras”.

La campaña de reclutamiento de asesinos también está dirigida a jóvenes que aspiran a hacerse un nombre y convertirse en el futuro en miembros de pleno derecho de una organización criminal.

En Japón, que tiene estrictas leyes de control de armas, una pistola se puede comprar normalmente por 300.000 yenes (2.500 dólares). Ahora, con el aumento de la demanda, un arma se puede conseguir por un millón de yenes (8.300 dólares).

Para fines de 2014, Yamaguchi-gumi tenía 10.400 miembros en 44 prefecturas. Incluyendo a los cuasi integrantes el número se elevaba a 23.400, el 43,7 % de todos los miembros del crimen organizado en Japón.

Sin embargo, 13 de las 72 bandas que componían Yamaguchi-gumi se separaron y formaron una nueva organización, Kobe Yamaguchi-gumi, encabezada por Kunio Inoue (67).

La mayor parte de los 13 grupos tienen sus raíces en la región de Kansai y estaban insatisfechos con la creciente importancia que Yamaguchi-gumi atribuía a Nagoya. Incluso Shinobu Tsukasa, el don de Yamaguchi-gumi, expresó su deseo de trasladar la sede de la organización a Nagoya.

Yamaguchi-gumi ya había sufrido una escisión de grandes proporciones en la década de 1980. La guerra entre facciones rivales causó la muerte de 25 yakuza y alrededor de 70 heridos entre 1985 y 1987. La división se produjo, en parte, porque no había acuerdo sobre quién debería convertirse en el jefe de Yamaguchi-gumi.

Los tiempos son duros para la yakuza. Tras el endurecimiento de las normas en todas las prefecturas niponas, los mafiosos tienen dificultades para recaudar fondos. La demanda de cuotas de afiliación por parte de Yamaguchi-gumi contribuyó a la ruptura. (International Press)


Publicidad

Publicidad




Descarga el App de Súper Tokio Radio



Publicidad