Japón encara la recta final de la campaña electoral con un 40% de indecisos

Shinzo Abe

Se da por seguro el triunfo de la oposición

Shinzo Abe

Maribel Izcue / EFE

La campaña para las elecciones del domingo en Japón entró el viernes en su recta final con más del 40 por ciento de los electores aún indecisos, según las encuestas, que dan por segura la vuelta al poder del conservador PLD, que gobernó el país durante medio siglo hasta 2009.

Las dos grandes formaciones de Japón, el gobernante Partido Democrático (PD) y el opositor Partido Liberal Demócrata (PLD), dispararon sus últimos cartuchos electorales en zonas alejadas de la capital, donde, a falta de dos días para la cita con las urnas, hay un mayor número de indecisos.

Los sondeos más recientes indican que el PLD, con el antiguo jefe de Gobierno Shinzo Abe a la cabeza, y su aliado histórico, el minoritario partido budista Nuevo Komeito, lograrán una mayoría absoluta en la Cámara Baja con cerca de 300 de los 480 escaños.

Sin embargo, con esa victoria aún no alcanzaría la “supermayoría” de dos tercios (320 diputados) que le permitiría, por ejemplo, hacer cambios en la Constitución sin el apoyo de otros partidos.

Si bien el triunfo del PLD se da por hecho, la ventaja que consiga frente a sus adversarios dependerá del voto de última hora de los indecisos, que, según un sondeo publicado por el diario Asahi, son todavía entre el 40 y el 50 por ciento de los más de 104,3 millones de nipones llamados a las urnas.

El PD del primer ministro, Yoshihika Noda, parece encaminarse, por su parte, a un descalabro electoral después de tres difíciles años de gobierno.

La formación, que logró una abrumadora mayoría en las generales de 2009 con una promesa de cambio, ha afrontado una legislatura especialmente complicada: a la difícil coyuntura de un Japón estancado en lo económico se sumó el triple desastre del terremoto, tsunami y crisis nuclear que golpeó el país en 2011.

La inexperiencia de los primeros ministros del PD -tres en tres años-, los problemas internos y las divisiones en el partido mermaron la popularidad del grupo, que necesitó negociar con la oposición apoyos para pasar leyes tan cruciales como la de una amplia reforma fiscal.

A cambio, tuvo que pagar con la convocatoria de unos comicios anticipados en los que, según buena parte de los sondeos, apenas obtendrá unos 80 escaños, frente a los 230 actuales y los 308 que le dieron las elecciones de 2009.

La mayoría que vaticinan las encuestas permitiría a Abe, considerado un “halcón” en materia de seguridad, espacio suficiente para legislar sin grandes escollos en favor de sus políticas, que en el ámbito internacional pasan por reforzar la defensa del territorio, incluidas las islas que Japón se disputa con China.

Aunque el PD y el PLD son los principales, a estos comicios concurren un total de doce partidos, entre ellos el populista y conservador Partido por la Restauración de Japón, del octogenario exgobernador de Tokio Shintaro Ishihara, que podría resultar el tercero más votado con más de 40 escaños. (EFE)


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