Por qué Fukushima no se puede comparar con Chernobyl

El reactor número 1 en Fukushima tras la explosión del sábado.
El reactor número 1 en Fukushima tras la explosión del sábado.

“Fukushima no equivale a otro Chernobyl”, así lo afirmó William Tucker, experto estadounidense en energía nuclear, en un extenso artículo publicado hoy por el diario Nikkei, en el que explicó las radicales diferencias entre el caso japonés y el que ocurrió en Ucrania en 1986.


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“El reactor de Chernobyl tuvo dos fallos de diseño fundamentales. En primer lugar, utilizó grafito (carbón) en lugar de agua “moderada” por neutrones lo que hizo posible la reacción nuclear. El grafito se incendió en abril de 1986 y ardió por cuatro días. El agua (que se se emplea en el reactor de Fukushima) no prende fuego”, explicó Tucker.

“En segundo lugar, Chernóbil no tenía una estructura de contención. Cuando el grafito se incendió,  brotaba una columna de humo radiactivo que se extendió por todo el mundo. Una estructura de contención habría tanto sofocado el fuego y la figura de la radiactividad”, manifestó

El experto desestimó desde todo punto de vista que incluso una explosión del reactor de Fukushima vaya a significar un daño terrible.

“Si una fusión se produce en Japón, será un desastre para la Tokyo Electric Power Company (TEPCO), pero no para el público en general. El vapor que producirá esa explosión tendrá un impacto insignificante”, afirmó.

Tucker basó su teoría en investigaciones de 30 años sobre un accidente parecido al que podría ocurrir en Fukushima en Three Mile Island en 1979. “Los científicos han pasado 30 años buscando efectos de ese vapor sobre la salud humana y han llegado a nada”, aseguró.

Dijo que el pánico alimentado sobre una posible explosión nuclear en Fukushima no tiene sustento por las grandes diferencias que existen con un reactor comercial como ese.

“El núcleo de un reactor nuclear funciona a unos 550 grados centígrados, muy por debajo de la temperatura de un horno de carbón y sólo ligeramente más caliente que un horno de cocina. Si nada raro ocurre, se cortará la reacción nuclear. No se puede tener un reactor fuera de control, ni un reactor como este va a explotar como una bomba nuclear”, sostuvo.

Al mismo tiempo, consideró que el terremoto de Japón ha demostrado que incluso las estructuras de contención más antiguas (Fukushima es de segunda generación) pueden soportar el impacto de uno de los terremotos más grandes de la historia.

“El problema ha sido con la bomba eléctrica que hace funcionar el sistema de refrigeración”, que puede corregirse en un diseño de tercera generación, concluyó.

Tucker es autor del libro “Energía Terrestre: ¿Cómo la energía nuclear liderará la Revolución Verde”


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