La ciudad de Tono, en la prefectura de Iwate, conocida en Japón por sus relatos y leyendas populares, se enfrenta a una fuerte disminución de la población infantil. Ante esta situación, las autoridades educativas han decidido reorganizar la red escolar y reducir el número de escuelas primarias.
Según la Junta Municipal de Educación, actualmente funcionan once escuelas primarias públicas en la ciudad. Sin embargo, el plan prevé reducirlas a solo cuatro para el año fiscal 2030. Además, para 2035 se introducirán centros de educación integrada que unificarán la enseñanza primaria y secundaria.
Tono cuenta hoy con una población aproximada de 23.000 habitantes. En los últimos veinte años ha perdido cerca de 10.000 residentes. Esta tendencia también se refleja en las aulas: el número de alumnos de primaria pasará de 822 en 2026 a solo 506 dentro de una década.
La situación no es diferente en la educación secundaria. Las proyecciones municipales indican que la cantidad de estudiantes caerá de 536 a 282 en los próximos diez años. Las autoridades consideran que esta reducción hará cada vez más difícil mantener escuelas con un número adecuado de alumnos.
La primera gran reorganización se realizará en la zona oeste de Tono. Las escuelas primarias Otomo, Masuzawa, Tatsusobe y Miyamori se fusionarán en un solo centro educativo que utilizará inicialmente las instalaciones de Miyamori. La integración está prevista para el año fiscal 2028.
Posteriormente, en 2030, se llevarán a cabo nuevas fusiones en otras partes de la ciudad.
La municipalidad sostiene que la reducción de estudiantes limita las oportunidades de convivencia y aprendizaje entre niños de diferentes edades y experiencias. Por ello, considera necesario crear centros con grupos más amplios que permitan desarrollar actividades educativas y sociales más enriquecedoras.
Para explicar el proyecto, la Junta Municipal de Educación organizó reuniones informativas en once lugares de la ciudad. Durante estos encuentros, numerosos residentes expresaron inquietudes sobre el cierre de escuelas que durante décadas han sido un punto de encuentro para las comunidades locales.
Uno de los casos más representativos es el de la Escuela Primaria Tatsusobe. Actualmente tiene apenas 30 alumnos y todas sus clases funcionan con grupos que reúnen a estudiantes de distintos grados. Las previsiones indican que la matrícula podría reducirse a solo 14 niños en 2036.
Durante una reunión celebrada en el Centro Comunitario Tatsusobe, varios vecinos cuestionaron la rapidez del proceso. Algunos señalaron que la desaparición de las escuelas reducirá el contacto entre generaciones, mientras que otros manifestaron preocupación por los desplazamientos diarios de los estudiantes.
Aunque las autoridades defienden la reorganización como una medida necesaria para mantener la calidad educativa, el debate continúa abierto en Tono. Para muchos residentes, la desaparición de las pequeñas escuelas rurales representa también la pérdida de una parte importante de la identidad de sus comunidades. (International Press)
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