El gabinete del gobierno japonés aprobó hoy un proyecto de reforma fiscal que reduciría el impuesto al consumo de alimentos y bebidas no alcohólicas, del 8%, al 1% durante dos años a partir de abril de 2027, para aliviar la carga del aumento de los precios.
El gobierno no recurrirá a bonos para financiar el déficit y cubrir la caída de los ingresos fiscales, estimada en unos 10 billones de yenes (65.000 millones de dólares), según declaró la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama.
Será la primera reducción del impuesto al consumo en Japón desde que se introdujo el sistema en 1989. Los minoristas comenzarán los preparativos en profundidad, incluyendo la actualización de sus sistemas de cajas registradoras.
El gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi planea presentar la legislación pertinente al parlamento durante una sesión extraordinaria que comenzaría en octubre. (RI/AG/IP/)
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