La Fiscalía de Japón solicitó una pena de siete años de prisión para Shinji Saito, exintegrante del trío humorístico Jungle Pocket, acusado de agresión sexual y actos lascivos contra una mujer de un autobús de producción de televisión. El Tribunal de Distrito de Tokio dejó el caso visto para sentencia, que será dictada el 16 de noviembre.
Durante la audiencia, los fiscales sostuvieron que Saito, de 43 años, aprovechó su condición de figura pública para cometer los hechos, pese a que la víctima había manifestado su negativa. Además, recordaron que el acusado se disculpó en varias ocasiones el mismo día de los hechos con frases como: «Eras tan linda que no pude evitarlo» y «Lo siento».
La acusación argumentó que esas disculpas contradicen la versión de Saito de que creyó que existía consentimiento. «Si realmente hubiera pensado que había consentimiento, no habría sido necesario disculparse», sostuvo la Fiscalía.
TESTIMONIO DE LA VÍCTIMA
Antes de la petición de condena, la mujer ofreció una declaración en la que describió el impacto que el caso ha tenido en su vida. Recordó que era la primera vez que veía al acusado y afirmó que le impuso actos sexuales pese a su rechazo.
«Me pareció un monstruo con el que era imposible comunicarse», declaró la víctima ante el tribunal.
También reveló que, tras el ataque, desarrolló trastorno por estrés postraumático (PTSD) y expresó entre lágrimas: «Quiero volver a ser la persona que era antes. Quiero dormir tranquila y poder caminar por la calle con seguridad».
DEFENSA MANTIENE LA INOCENCIA
La defensa insistió en la absolución del acusado. Alegó que el testimonio de la denunciante presenta puntos ambiguos y rechazó que Saito hubiera ejercido una posición dominante sobre ella.
Los abogados afirmaron que no existe prueba de que el acusado tuviera influencia sobre el futuro profesional de la mujer ni de que existiera una relación de superioridad derivada de su fama como artista.
Por su parte, Saito reiteró sus disculpas a la denunciante, pero mantuvo que interpretó que existía consentimiento.
«Quisiera que el tribunal comprendiera que, en ese momento, pensé que había consentimiento», manifestó el acusado.
El comediante enfrenta cargos por agresión sexual y actos lascivos sin consentimiento, delitos incorporados al Código Penal japonés tras la reforma de 2023 que reforzó la protección de las víctimas de violencia sexual. (RI/AG/IP/)
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