La Oficina del Gabinete de Japón redujo hoy la estimación sobre el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real para el año fiscal 2026 al 0,9 %, ajustando a la baja en 0,4 puntos porcentuales la previsión previa del 1,3 % emitida a finales de 2025.
El ajuste respondió al impacto del alza en el precio del petróleo ocasionado por el deterioro de la situación geopolítica en Medio Oriente, según se presentó durante una reunión del Consejo de Economía y Política Fiscal.
ESTIMACIÓN ECONÓMICA
El organismo gubernamental elevó la estimación del precio del crudo desde los 68 dólares previstos en el cálculo anterior hasta los 92,5 dólares por barril. De igual forma, recortó la proyección de crecimiento de la economía mundial del 2,8 % al 2,7 %. En el cálculo oficial, el Ejecutivo no incluyó posibles reducciones al impuesto sobre el consumo.
Respecto a los componentes internos, la Oficina del Gabinete estimó que el consumo privado, que representa más de la mitad del PIB, creció un 0,9 %, desacelerándose frente al aumento del 1,3 % registrado en el año fiscal 2025, aunque manteniendo una recuperación moderada.
La inversión en equipo conservó un ritmo de expansión alto fijado en un 2,3 %, mientras que el crecimiento nominal se situó en un 3 %. Para el año fiscal 2027, la previsión de crecimiento real se fijó en un 1,1 %, impulsada por el consumo y la inversión corporativa.
Las cifras oficiales superaron en 0,2 puntos porcentuales el promedio de los pronósticos del sector privado, los cuales previeron un crecimiento del 0,7 % para el año fiscal 2026 y del 0,9 % para el 2027.
TRAYECTORIA FISCAL
En la misma jornada, el Ejecutivo publicó la estimación económica y fiscal a mediano y largo plazo, elaborada bajo el supuesto de realizar un gasto fiscal adicional sostenido de 10 billones de yenes anuales en términos reales para fortalecer el potencial de crecimiento.
A diferencia del informe presentado en junio —que preveía un déficit de 2,1 billones de yenes para el año fiscal 2027 en el saldo presupuestario primario—, la proyección se corrigió a un superávit de 1,4 billones de yenes debido al incremento en la recaudación fiscal.
Bajo el marco de la administración de la primera ministra Sanae Takaichi, la proporción de la deuda respecto al PIB se proyectó a la baja de un 188,4 % registrado en el año fiscal 2025 a un 170,6 % para el año fiscal 2040, siempre que las estrategias de crecimiento surtan un efecto pleno.
El modelo asumió que las inversiones en gestión de crisis y crecimiento elevarán la tasa de crecimiento potencial mediante la adopción de inteligencia artificial (AI) y grandes inversiones de capital, impulsando la productividad total de los factores. De cumplirse este escenario, el crecimiento potencial —estancado en el rango del 0 %— subiría hasta el 1,8 % entre los años fiscales 2036 y 2040. (RI/AG/IP/)
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