La fiscalía solicitó «cárcel indefinida», una figura de cadena perpetua, para una japonesa de 21 años acusada de participar en el asalto y muerte de un estudiante universitario en la ciudad de Ebetsu, Hokkaido. El caso ha conmocionado a la opinión pública por la brutalidad de la agresión y por la participación de seis jóvenes en los hechos ocurridos en octubre de 2024.
La acusada, Kawamura Hanon, enfrenta cargos de robo con resultado de muerte (goto chishi), un delito que en Japón contempla como principales sanciones la pena de muerte o la cadena perpetua. Durante la audiencia celebrada el 5 de junio en el Tribunal de Distrito de Sapporo, la fiscalía sostuvo que el crimen fue “extremadamente malicioso” y que no existen circunstancias que justifiquen una reducción de la pena.

Según la acusación, Kawamura y otras cinco personas golpearon al estudiante universitario Tomoya Hase durante un incidente ocurrido en un parque de Ebetsu. Además de la agresión, el grupo habría despojado a la víctima de dinero y otras pertenencias. Entre los procesados figuran la entonces pareja de la víctima, Yagihara Ama, y Kawaguchi Yuto, señalado como el principal autor de la violencia física.
Durante el juicio se conocieron detalles de la gravedad de las lesiones sufridas por Hase. Un médico forense que declaró como testigo explicó que la víctima presentaba hemorragias generalizadas en la cabeza y el rostro, compatibles con decenas de golpes. También indicó que la agresión ocurrida después de las exigencias de dinero provocó una fuerte pérdida de sangre que terminó causando la muerte.
El tribunal señaló que la muerte ocurrió durante la fase en que los acusados exigían bienes y dinero a la víctima, por lo que consideró que el delito de robo con resultado de muerte quedó configurado.
En su declaración ante el tribunal, Kawamura reconoció los hechos imputados. Durante el interrogatorio afirmó que no intervino directamente en algunas agresiones porque, según dijo, fueron iniciadas por otro acusado. También manifestó que considera muy poco probable volver a vivir en libertad debido a la gravedad de los cargos que enfrenta.
La defensa argumentó que el ataque no fue planificado desde un inicio y que se produjo de manera circunstancial. Por ello solicitó una pena de 13 años de prisión, muy por debajo de la sanción reclamada por la fiscalía.
La sentencia contra Kawamura Hanon será pronunciada el próximo 25 de junio. El caso continúa generando atención en Japón por la violencia del crimen y por la participación de varios jóvenes, incluidos menores de edad al momento de los hechos. (RI/AG/IP/)
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