El aumento constante de los precios sigue golpeando el bolsillo de los consumidores en Japón. Según un análisis de la empresa de investigación Teikoku Data Bank, los incrementos de precios en alimentos y bebidas durante 2026 superarán las 10.000 referencias, y cerca del 20 % de ellas estarían relacionadas con la situación en Oriente Medio.
La encuesta sobre revisiones de precios realizada entre 195 de las principales compañías alimentarias del país revela que solo en junio de 2026 se encarecerán 1.078 productos destinados principalmente al consumo doméstico. La tendencia confirma que la inflación alimentaria continúa extendiéndose a gran velocidad.
Por categorías, los productos más afectados serán los condimentos, con 450 artículos que aumentarán de precio. En este grupo se incluyen especias, sazonadores y mezclas para arroz. Le siguen los alimentos procesados, con 304 productos, entre ellos natto, conservas e incluso fideos instantáneos.
Entre enero y octubre de 2026 ya se habían confirmado aumentos en 9.361 productos alimentarios. La consultora prevé que durante junio se superará nuevamente la barrera anual de los 10.000 artículos afectados, una situación que se repetiría por quinto año consecutivo desde que comenzó el seguimiento en 2022.
A partir de junio también comenzarán a reflejarse en los precios los mayores costos de la nafta petroquímica, materia prima utilizada para fabricar bandejas y películas plásticas de embalaje. Como consecuencia, se espera una nueva oleada de aumentos que podría extenderse durante todo el verano.
Teikoku Data Bank atribuye este fenómeno a varios factores simultáneos. Entre ellos destacan el incremento del precio de venta del trigo importado por parte del Gobierno japonés, la prolongada debilidad del yen, que se acerca a los 160 yenes por dólar, y el persistente aumento de los costos logísticos y laborales desde 2025.
La empresa también advierte sobre el creciente impacto de la tensión geopolítica en Oriente Medio. Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán han elevado los riesgos en la región y aumentado la preocupación por posibles alteraciones en el estrecho de Hormuz, una ruta clave para el transporte energético mundial.
Estas tensiones están afectando además a las industrias japonesas dependientes de derivados del petróleo. La reducción de la capacidad de suministro de resinas plásticas y el encarecimiento de las materias primas están generando nuevas presiones sobre los costos de producción y distribución.
Los datos muestran que más del 20 % de los aproximadamente 9.000 productos cuyo encarecimiento estaba previsto para este año ya justificaban la medida por el aumento de costos vinculado al deterioro de la situación en Oriente Medio. Los analistas consideran que esta proporción podría seguir creciendo en los próximos meses. (International Press)
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