En un giro inesperado durante las celebraciones del Día de la Victoria, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, declaró hoy que la invasión a Ucrania se encuentra cerca de su final. El anuncio se produce en un marco de alta tensión diplomática y bajo la sombra de una tregua temporal mediada por los Estados Unidos.
Tras el tradicional desfile militar en la Plaza Roja de Moscú, que conmemora la victoria sobre la Alemania nazi, el líder ruso ofreció declaraciones que han dado la vuelta al mundo. «Creo que el conflicto se acerca al final. Sin embargo, sigue siendo un problema serio», afirmó Putin ante los medios oficiales.
A pesar de su tono conciliador respecto al cierre de las hostilidades, el mandatario no escatimó en críticas hacia los aliados occidentales. Putin acusó directamente a Europa y Estados Unidos de haber escalado el enfrentamiento mediante el suministro constante de armamento pesado a Kiev.
Según el líder del Kremlin, este apoyo militar ha sido el factor principal que ha prolongado la guerra hasta la fecha actual.
La declaración de Putin ocurre apenas 24 horas después de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunciara un acuerdo histórico de cese al fuego temporal. La tregua, programada para durar tres días —del 9 al 11 de mayo—, busca establecer un corredor de confianza para futuras negociaciones de paz definitivas.
El acuerdo mediado por la administración Trump incluye un componente humanitario de gran escala: el intercambio de aproximadamente 1.000 prisioneros de guerra de ambos bandos. Washington ha expresado que este gesto es un paso fundamental para «descongelar» las relaciones y detener el derramamiento de sangre en la región.
Tanto Moscú como Kiev han manifestado oficialmente su intención de acatar la tregua de 72 horas. Aunque durante la jornada del 9 de mayo ambos gobiernos se cruzaron acusaciones mutuas sobre presuntas violaciones menores al alto el fuego en las líneas de frente, los observadores internacionales han confirmado que, por primera vez en meses, no se han reportado ataques a gran escala ni bombardeos estratégicos.
El mundo observa con cautela si este breve respiro de tres días será el preludio del fin definitivo de la guerra o simplemente una pausa táctica en un conflicto que ha redefinido la seguridad global en el siglo XXI. (RI/AG/IP/)
Descubre más desde International Press - Noticias de Japón en español
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.








