
El emperador Naruhito, la emperatriz Masako y la princesa Aiko concluyeron hoy su gira de dos días por Fukushima.
Los miembros de la Familia imperial visitaron el centro educativo Manabiya Yumenomori, en Okuma, para observar clases e interactuar con niños sobre sus aspiraciones futuras tras el desastre de 2011.
La comitiva real recorrió instalaciones cercanas a la central nuclear accidentada, donde el emperador ofreció palabras de aliento a los trabajadores: «Por favor, sigan con el buen trabajo», expresó.
Durante la jornada, visitaron el Museo de Archivos Históricos de Tomioka (Tomioka-machi Rekishi Shiryokan), donde observaron restos del tsunami, incluyendo una patrulla policial destruida por la fuerza del Gran terremoto.
La familia también inspeccionó iniciativas locales en Namie, donde recibieron informes sobre la recuperación de las destilerías de sake y otros proyectos de revitalización regional tras la crisis nuclear.
En su primer día, los soberanos depositaron flores en el Museo Conmemorativo del Gran Terremoto en Futaba y se reunieron con sobrevivientes antes de pernoctar en las instalaciones de J-Village, que durante el desastre fue base de operaciones de los equipos de salvataje.
«Sentimos un profundo respeto por sus esfuerzos hacia la reconstrucción», declaró la pareja imperial mediante un comunicado, tras reconocer la inmensa magnitud de los daños sufridos por la población local. (RI/AG/IP/)
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