
El cáncer de colon se ha convertido en el tumor más diagnosticado entre los japoneses. Aunque los casos se disparan a partir de los 40 años, los especialistas advierten una preocupante tendencia: cada vez más jóvenes en sus 20 y 30 años desarrollan esta enfermedad.
Especialistas en gastroenterología del Hospital Metropolitano de Komagome en Tokio, abordaron el tema y fueron claros: en sus etapas iniciales (Estadio 0 y I), el cáncer de colon es curable mediante endoscopia o cirugía, pero su naturaleza silenciosa hace que muchos pacientes ignoren que están enfermos hasta que es demasiado tarde.
¿POR QUÉ MUEREN MÁS MUJERES?
En Japón, el cáncer de colon es la segunda causa de muerte oncológica en hombres (solo por detrás del cáncer de pulmón) y la primera causa de muerte por cáncer en mujeres (superando al de pulmón y páncreas).
Los especialistas explican este fenómeno femenino basándose en factores histórico-sociales y psicológicos. Durante las décadas pasadas, antes de la Ley de Igualdad de Oportunidades en el Empleo, muchas mujeres de las actuales generaciones de 60 y 70 años no trabajaban en corporaciones, por lo que quedaron fuera del sistema de chequeos médicos obligatorios de las empresas.
A esto se suma el factor del pudor: muchas mujeres evitan someterse a exámenes endoscópicos por vergüenza, retrasando diagnósticos vitales.
TIPOS DE TUMOR: «DE NOVO», EL MÁS PELIGROSO
El intestino grueso (colon) es un órgano de 1,5 a 2 metros de longitud compuesto por el ciego, colon ascendente, transverso, descendente, sigmoide y el recto. Su función principal es absorber hasta 6 litros de agua y minerales diarios para formar las heces.
Los tumores no aparecen de manera uniforme. El recto (35%) y el colon sigmoide (34%) concentran la inmensa mayoría de los casos.
Físicamente, el cáncer de colon se presenta en dos formas principales:
- Tipo Pólipo: Crece hacia afuera como una verruga. Cuando alcanza los 2 centímetros, tiende a rozar con las heces y sangrar, lo que facilita su detección temprana.
- Tipo «De novo» (plano o deprimido): Es el más peligroso. Crece de forma plana o hundida en la pared intestinal. Incluso si supera los 2 centímetros, rara vez sangra, por lo que pasa desapercibido en las pruebas de heces. Además, su progresión y metástasis son mucho más rápidas.
LA REGLA DE SUPERVIVENCIA
El pronóstico de vida depende directamente del momento del diagnóstico. La tasa de supervivencia a 5 años es contundente:
Estadio I: 92,3 por ciento.
Estadio II: 85,5 por ciento.
Estadio III: 75,5 por ciento.
Estadio IV (con metástasis): Cae drásticamente al 18,3 por ciento.
Se insta a la población a someterse a exámenes de sangre oculta en heces anualmente. Si el resultado cambia de negativo a positivo, es vital realizar una endoscopia. Asimismo, se debe acudir al médico inmediatamente si se presenta uno o más de los siguientes síntomas:
– Sensación de hinchazón o ruidos constantes en el abdomen (gorgoteo).
– Episodios repetitivos de diarrea.
– Heces inusualmente delgadas o estrechas.
– Presencia visible de sangre mezclada en las heces.
– Sangrado directo por el recto al evacuar.

CAUSAS Y PREVENCIÓN CON DIETA
El desarrollo de este cáncer es una combinación de factores genéticos y ambientales. Si existen antecedentes familiares directos, podría tratarse de una anomalía genética conocida como Síndrome de Lynch.
Sin embargo, los factores ambientales y de estilo de vida son determinantes. El tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la falta de ejercicio y una dieta pobre en fibra son los principales detonantes.
Para prevenirlo, los estudios médicos recomiendan el consumo regular de alimentos fermentados (como yogur y queso) y el uso de probióticos que contengan bacterias del ácido láctico, bifidobacterias y el bacilo del natto, los cuales restauran el equilibrio de la flora intestinal y reducen el riesgo oncológico.
LA REVOLUCIÓN DE LA ENDOSCOPIA
La colonoscopia ha dejado de ser un procedimiento a ciegas para convertirse en un tratamiento quirúrgico de alta precisión.
La preparación: El día anterior al examen, el paciente debe consumir alimentos de muy fácil digestión (como udon o arroz caldoso (okayu)) antes de las 15:00 horas, pasando luego a una dieta estricta de solo agua o té. El día de la prueba, se debe limpiar el intestino ingiriendo ciclos de 120 cc de laxante seguidos de 250 cc de agua, hasta que las evacuaciones sean totalmente transparentes.

PROCEDIMIENTO Y EXTIRPACIÓN
Hoy en día, las endoscopias utilizan sedación (el paciente puede dormir o estar relajado) y cámaras CCD de alta resolución equipadas con Inteligencia Artificial (IA) que alerta al médico sobre lesiones microscópicas. Además, se utiliza una tecnología de luz especial llamada NBI (Narrow Band Imaging) que hace resaltar los vasos sanguíneos de los tumores ocultos.
Si se detecta un pólipo durante la exploración, el médico puede extirparlo en ese mismo momento haciendo lo siguiente:
1- Se rocía un tinte azul sobre la lesión para definir su estructura y comprobar si es benigno (liso, de color uniforme, menor a 1 cm) o maligno (irregular, rojizo/oscuro, mayor a 1 cm).
2- Se introduce un alambre en forma de lazo (llamado snare o asa de polipectomía).
3- El alambre enlaza el pólipo desde la base y lo corta mediante calor o fricción.
Es completamente indoloro, ya que los nervios del dolor en el colon se encuentran en la capa exterior del órgano, no en la mucosa interna que se está operando.
El tejido extraído se envía a biopsia. Según los especialistas del Hospital Metropolitano de Komagome, si la endoscopia no muestra pólipos, el paciente puede esperar 5 años para su próxima revisión. Si se extirparon pólipos, el paciente debe repetir el examen en un plazo de 2 a 3 años. (RI/AG/International Press)
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