Kobe y Morozoff, la cuna del San Valentín japonés

Pareja japonesa celebrando San Valentín, con una caja de chocolate. Imagen generada con IA.

Cuando pensamos en San Valentín en Japón, lo primero que nos viene a la mente son chocolates, cajas en forma de corazón y dulces ramos de chocolate. Pero pocos saben que esta tradición tiene un origen concreto y todo comenzó en Kobe, hace casi un siglo, gracias a la chocolatería Morozoff.

La idea nació cuando un amigo estadounidense del fundador le contó que, en Europa y Estados Unidos, las parejas intercambiaban regalos el 14 de febrero. Él pensó: ¿por qué no hacer lo mismo en Japón?


Con esta idea en mente, Morozoff abrió su primera tienda en 1931 en Toa Road, una calle histórica de Kobe famosa por sus residencias extranjeras y comercios de estilo occidental. Allí ofrecía chocolates finos, presentados en cajas elegantes que parecían joyas, capaces de despertar ilusión y admiración.

Al año siguiente, en 1932, Morozoff ya estaba listo para la gran propuesta al publico: «regalar chocolates los 14 de febrero como muestra de amor.

Los primeros regalos eran verdaderas obras de arte: chocolates en forma de corazón o ramos que imitaban flores. Eran símbolos de lujo, romanticismo y afecto, y rápidamente se convirtieron en una forma de expresar sentimientos que trascendían las palabras. Morozoff hizo del chocolate un vehículo de emociones y una tradición que sigue viva.


 

Estatua del Amor

 

Plaza de San Valentín, Kobe

Décadas más tarde, Kobe reforzó su conexión con la historia del amor gracias a Terni, la ciudad italiana vinculada a San Valentín. En 1993, Terni regaló a Kobe la escultura “Ai no Zo” (Estatua del Amor), que representa a una madre y su hijo mirándose, símbolo del amor universal y de la conexión entre culturas. La estatua se exhibe en el Jardín de Hierbas Nunobiki, ubicado en las laderas del Monte Rokko, un lugar lleno de senderos aromáticos, flores y vistas panorámicas de Kobe.


Ese mismo espíritu romántico se trasladó a la Plaza de San Valentín, inaugurada en 2013 cerca de la estación Hanshin Mikage. Allí se celebra la historia del chocolate y del amor con monumentos, un mapa de Terni y un paradero de autobús renovado por Morozoff con un diseño inspirado en chocolate. Es un rincón que convierte la historia en experiencia, recordándonos que Kobe es la cuna del San Valentín japonés.

Incluso frente a la adversidad, Morozoff mantiene su filosofía. Tras el terremoto de 2016 en el centro de Italia, la empresa envió ayuda económica a los afectados, demostrando que regalar puede ser un acto de amor y solidaridad.

Desde las primeras cajas en Toa Road hasta la Plaza de San Valentín y la Estatua del Amor, Morozoff sigue recordando que el chocolate puede ser mucho más que un dulce: es un símbolo de cariño eterno. (Nancy Matsuda)


Descubre más desde International Press - Noticias de Japón en español

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Suscríbete a International Press GRATIS

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a International Press y recibe nuestras noticias primero.

ANIME/MANGA

『PR』PATROCINADOS


Descarga el App de Súper Tokio Radio


AUTOMÓVIL