
Miki House, la conocida marca japonesa de ropa infantil, llevó a cabo ayer su ceremonia del nuevo año fiscal, en la que se presentaron a los 21 nuevos empleados que se unieron a la compañía. De este grupo, 11 tienen raíces extranjeras, lo que subraya la internacionalización de la empresa, que desde hace aproximadamente una década ha incorporado a personal proveniente de diferentes países.
Los nuevos empleados provienen de diversos lugares entre ellos Brasil, Tailandia, Camboya, Malasia y China, sumando un total de siete países y regiones. Este enfoque multicultural responde a la estrategia de Miki House de reforzar su presencia internacional, especialmente dado que el 60% de sus ventas se generan a través de tiendas en el extranjero y el turismo en Japón.
Miki House, que cuenta con un equipo total de aproximadamente 500 empleados, tiene alrededor de 100 trabajadores extranjeros. Desde 2010, la compañía ha apostado por la contratación de personal internacional, coincidiendo con su expansión global. En ese mismo año, Miki House fue la única marca japonesa de ropa en participar en la Expo Mundial de Shanghái, donde su stand recibió la visita de 20,000 personas al día. Tres años después, la marca abrió una tienda en Harrods, el exclusivo centro comercial londinense. A partir de ahí, la empresa incrementó significativamente la contratación de empleados extranjeros para adaptarse mejor a los mercados internacionales.
Koichi Kimura, presidente de Miki House, destacó que la integración de empleados nativos de distintas culturas permite ofrecer un servicio más auténtico y cercano. «Gracias a nuestros empleados con vínculos directos con sus países, podemos ofrecer una atención excepcional en nuestras tiendas y apoyar la expansión de nuestras nuevas sucursales internacionales», expresó Kimura.
Uno de los nuevos empleados, João Pedro Grilo, de 26 años y originario de Brasil, compartió su experiencia. Apasionado del anime desde joven, Grilo se graduó en una universidad de la región de Kansai. En su búsqueda de empleo, priorizó encontrar un entorno internacional, lo que hizo que Miki House fuera una opción atractiva para él.
Por otro lado, Chang Yun-Rou, de 24 años y originaria de Taiwán, estudió en Japón durante la pandemia del COVID-19. Ahora, trabajará en el departamento de ventas de un reconocido centro comercial en Ginza, Tokio. «Quiero contribuir al crecimiento de la empresa y ayudar a fortalecer su identidad global», comentó. (International Press)
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