ENFOQUE: Castillo, atrapado en falsas verdades, por Lily Céspedes

Pedro Castillo en sesión del Consejo de Ministros (Foto Andina)

Cuántas veces hemos escuchado los peruanos decir al presidente Pedro Castillo falsas verdades en su intento por justificar sus actos, que hoy sabemos son delitos que se vienen investigando a nivel fiscal como presunto líder de una organización criminal. En poco más de un año de gobierno la fiscalía investiga al presidente por ser parte de una red criminal enquistada en el poder.

Castillo tiene seis investigaciones abiertas en las que está envuelta su familia directa, (esposa, hija, cuñados, sobrinos, ministros, (2) y amigos chotanos) que creyeron que el Perú era un gran botín al que podían meter mano sin que se descubriera sus negociados. La última investigación preliminar que se le sigue al presidente Castillo es por presunto delito contra la tranquilidad pública, en la modalidad de organización criminal, por la adjudicación irregular de obras en Chota (Cajamarca) y Cajatambo (Lima) donde también está implicado el actual ministro de Transportes Geiner Alvarado, pero el delito se habría cometido cuando ocupaba la cartera de Vivienda.

Las investigaciones que viene desarrollando el Equipo Especial contra la Corrupción de Poder de la Fiscalía, que dirige Marita Barreto junto a un selecto equipo policial, está dando frutos…

Ahí también está involucrada su esposa Lilia Paredes, el alcalde de Anguía José Nenil Medina Guerrero (detenido), los hermanos Hugo y Anggi Espino, (detenidos) su cuñada Yenifer Paredes (detenida) y dos hermanos más de la primera dama, Walther y David Paredes Navarro que son sindicados por haber hecho dos depósitos bancarios en las cuentas de los hermanos Espino por un monto total de 90.000 soles.

Precisamente las investigaciones que viene desarrollando el Equipo Especial contra la Corrupción de Poder de la Fiscalía, que dirige Marita Barreto junto a un selecto equipo policial, está dando frutos al igual que las pruebas que viene aportando Bruno Pacheco a la fiscalía para lograr convertirse en colaborador eficaz.

En la última semana, el presidente Castillo se sintió acorralado por la fiscalía cuando la policía fue hasta la residencia de Palacio de Gobierno en busca de Yenifer Paredes, su cuñada, con una orden de detención preliminar para ella y el allanamiento de los domicilios consignados por la investigada.

Este hecho, cuyas imágenes dieron la vuelta al mundo, hizo que Castillo arremetiera en un corto Mensaje a la Nación contra la Fiscal de la Nación, Patricia Benavides, y se victimizara una vez más. Llamó “show mediático” al operativo policial y denunció que existe una confabulación en su contra por parte de un sector del Congreso de la República, la Fiscalía y la prensa en un intento por desestabilizar el orden democrático.

Ante estas ligeras acusaciones, salió al frente la Fiscal de la Nación, respaldada por un equipo de fiscales, rechazando enérgicamente las mismas. “Nosotros no estamos a favor ni en contra de nadie. A nosotros solo nos mueve la búsqueda de la verdad y el cumplimiento de la ley. Por todo ello, exhorto, en mi calidad de máxima autoridad del Ministerio Público, que los actores políticos, investigados y no investigados, respeten la autonomía del Ministerio Público«, dijo el pronunciamiento. 

Estos actos han hecho que el presidente Castillo desarrolle un nuevo plan de victimización, utilizando para ello la señal del canal del Estado. Estuvo muy activo estos días desarrollando reuniones palaciegas hasta altas horas de la noche. Primero con miembros de las rondas campesinas, luego con dirigentes distritales de Lima y Callao, representantes de distintas regiones del país y salidas al interior del país acompañado de un equipo de ministros que han cerrado filas convirtiéndose en sus fieles “escuderos”.

En estos encuentros el presidente no tuvo mejor idea que insistir en lo mismo de siempre. Quejarse de que no le dejan gobernar, de las investigaciones que como nunca antes le hacían a él y su familia, de los congresistas que insisten en la vacancia para finalmente sacar el tema de una nueva Constitución para el país que fue recibida con aplausos por la gente y una amenaza de cierre del Congreso, que a gritos y puño en alto pedían también sus invitados en respuesta a discursos violentistas de Aníbal Torres desde Palacio de Gobierno.

¿Qué busca Castillo con estos encuentros cercanos con el pueblo? Fortalecerse, tratar de justificarse del escándalo que lo rodea por actos de corrupción y echarle la culpa de todo lo que le sucede al Congreso, a la derecha peruana…

Lo que quiere transmitir Castillo ahora es que como él es un hombre del pueblo, la clase política limeña no soporta tener un presidente de raíces andinas que abre las puertas de Palacio de Gobierno al pueblo para reunirse con ellos. “Se han ensañado con este gobierno porque vengo del campo”, dice Castillo. “Se le investiga, se le cuestiona porque camina con el pueblo”, le dijo a la población de Sechura-Piura en su reciente viaje. Afirma una y otra vez que todas las investigaciones que le han abierto son mentiras y que no hay pruebas de esas acusaciones. Le cuenta al pueblo, en sus visitas al interior del país, otra versión de los hechos del que es protagonista, mientras anuncia mini consejos de ministros en varios distritos populosos de Lima y Callao.

¿Qué busca Castillo con estos encuentros cercanos con el pueblo? Fortalecerse, tratar de justificarse del escándalo que lo rodea por actos de corrupción y echarle la culpa de todo lo que le sucede al Congreso, a la derecha peruana, a los partidos políticos que perdieron en las ultimas elecciones generales y como siempre a la prensa que solo cumple su labor de investigar y denunciar.

Lo peligroso de todo esto es que estamos viendo en estas reuniones palaciegas con autoridades regionales y distintas organizaciones vecinales y sindicales mensajes que azuzan a salir a las calles en señal de respaldo al presidente Castillo. En tanto, se han formado indistintamente desde la sociedad civil cientos de colectivos ciudadanos organizados para respaldar a la Fiscal de la Nación en su lucha contra la corrupción. El último sábado participaron miles de personas en un llamado “Banderazo” que confluyó en la avenida Abancay, (centro de Lima) frente a la sede del Ministerio Público. 

(*) Lily Céspedes Guizado. Periodista independiente, productora, editora de libros. Ha trabajado en RPP y en el programa Panorama de Panamericana TV.

 

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