Generosidad, gratitud y honestidad: historia con final feliz en Okinawa

El estudiante y el médico (Okinawa Times)

El 24 de abril, Soma Sakimoto, un adolescente 17 años que estudia en un koko en la ciudad de Naha, prefectura de Okinawa, tenía que tomar un vuelo para viajar a su tierra natal, la isla Yonaguni, y asistir al funeral de su tío.


Publicidad

En el tren que lo llevaba al Aeropuerto de Naha, Soma se dio cuenta de que había perdido su billetera con más de 60.000 yenes (546 dólares). Sin el dinero, no podía comprar el boleto.

Soma se sumió en la desesperación. Sentado, con las manos en la cabeza, estaba perdido. De pronto, se le acercó un hombre mayor y le preguntó qué le pasaba.

El chico le contó su problema y el hombre, un completo extraño, le dio 60.000 yenes. Gracias a la ayuda, pudo llegar a tiempo al funeral.

Una vez pasado todo, Soma quería devolver el dinero a su desconocido benefactor, pero en medio de la conmoción, no le preguntó su nombre ni cómo contactarlo.

Lo único que el estudiante tenía era la descripción física del hombre: una persona mayor con canas.

Otro en lugar de Soma probablemente habría desistido. Sin embargo, él se empeñó en identificar a su benefactor porque quería devolverle el dinero y darle las gracias.

Buscó el consejo del director de su escuela, difundió su historia en internet y un diario local publicó un artículo que decía que el chico estaba buscando al extraño que lo ayudó.

Dio frutos. El benefactor resultó ser un médico de 68 años llamado Hiroshi Inoya que reside en la prefectura de Saitama.

Inoya visitará Okinawa la próxima semana y se reunirá con Soma, revela la NHK.

Soma dice que sintió tanto agradecimiento por el gesto amable del médico que no podía expresarlo con palabras. Quiere verlo en persona para darle las gracias y devolverle los 60.000 yenes.

Inoya no esperaba que Soma le devolviera el dinero. Lo que le importaba realmente era haber podido ayudar a un chico en problemas. Ahora está sorprendido y contento de saber de Soma.

Esta historia con final feliz no acaba ahí. Una persona honesta encontró la billetera del estudiante y la devolvió con el dinero intacto. (International Press)


Publicidad

Publicidad

Descarga el App de Súper Tokio Radio



Publicidad

LECTOR

Deja tu comentario