Investigación en Japón: menor de 14 años, falsamente acusado de ijime, se suicidó

TV Asahi

 


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El 4 de noviembre de 2015, un estudiante de 13 años en la ciudad de Amami, prefectura de Kagoshima, fue reprendido por un profesor por maltratar a un compañero de clase. Con él fueron regañados otros cuatro estudiantes.

Después de la escuela, el profesor visitó la casa del estudiante. Cuando el maestro se fue, el chico escribió una nota de suicidio y se quitó la vida.

Un grupo de expertos, entre ellos abogados y un psiquiatra, convocados por el municipio de Amami investigó el caso y publicó sus resultados el lunes.

De acuerdo con el panel, el chico fue acusado falsamente de ijime y criticó a la escuela por dejar el asunto completamente en manos del profesor, que lo manejó mal.

El grupo dijo que el profesor nunca intentó ponerse en el lugar del alumno, revela Asahi Shimbun.

“Un incidente similar podría repetirse a menos que las escuelas y los maestros cambien drásticamente su forma de tratar a los niños”, advirtió.

Todo partió de un equívoco.

La víctima del ijime entregó al profesor una lista de “cosas desagradables”, entre las cuales aparecía el nombre del suicida, lo que llevó al maestro a reprenderlo y a obligarlo a disculparse.

Sin embargo, el panel concluyó que la víctima del ijime había malinterpretado algo que le dijo el suicida como un insulto. Y no lo era en absoluto.

Incluso el chico que se suicidó, siendo inocente, intentó tender puentes con su compañero de clase invitándolo a jugar después de la escuela.

El suicida, según el panel, era un buen estudiante y tenía un fuerte sentido de la responsabilidad. Ser amonestado por algo que no había hecho representó una carga psicológica para él.

Además, el hecho de que el profesor fuera a su casa le hizo pensar que el problema era tan importante que tenía que ser reportado a sus padres.

Según los expertos, el comportamiento “inapropiado” del profesor “empujó psicológicamente” al chico más allá de sus límites, llevándolo al suicidio.

Pese al dolor, la familia del suicida declaró sentir alivio tras enterarse de que su hijo no maltrató a nadie.

En 2013, entró en vigor en Japón una ley para promover medidas contra el bullying después de que se reportaron casos en los cuales hubo escuelas que minimizaron los casos de maltratos a alumnos o no lograron detectarlos.

A través de la ley, se busca que las escuelas asuman un rol activo y detecten señales de ijime en una etapa temprana, así como que se ofrezca orientación a los autores de bullying.

Sin embargo, tal como lo evidencia el presente caso, a veces las buenas intenciones para acabar con el ijime, si no se conducen de manera correcta, pueden desencadenar tragedias.

El número de casos de ijime en los colegios de Japón en el año fiscal 2017 aumentó a 414.378, aproximadamente 90.000 más que en el ejercicio fiscal anterior. (International Press)


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