Dr. Ortega: vacunas y antivirales para enfrentar el invierno en Japón

Dr. Raúl Ortega

Para protegerse de la influenza hay que vacunarse a más tardar en noviembre o inicios de diciembre.


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Por el Dr. Raúl Ortega (*)

Nos acercamos a la época más fría del año y es muy importante tomar ciertas precauciones para evitar, o por lo menos hacer más dificil, que infecciones de las vías respiratorias tipo influenza o neumonía nos lleven al hospital. Para el riguroso invierno nipón son muy necesarias las vacunas y los antivirales, veamos.

Influenza

La OMS retiró la alerta mundial y la categoría de pandemia a la influenza A(H1N1) o también llamada influenza porcina. Se estima que el virus cambiará hacia un virus de tipo influenza estacional, lo que significa que muchas personas aún no inmunizadas podrían enfermar, especialmente en el invierno, pero todavía es muy pronto para predecir esto último, ya que las mutaciones y cambios antigénicos del virus tardarán algunos meses o años más.

Esto no significa que no debamos protegernos contra la influenza estacional, ya conocida por todos y que cada año afecta a millones de personas, y que además sabemos es más grave en determinados grupos de riesgo, como en personas con alguna enfermedad crónica, aquellos mayores de 50 años, en las gestantes y los niños.

Vacunación

La influenza puede ser prevenida hasta en un 85% con la vacuna que es producida a partir de los virus de la influenza del invierno anterior. Las vacunas constituyen la principal línea de defensa contra el virus. Las personas vacunadas empiezan a formar anticuerpos contra el virus, y recién van a alcanzar una máxima protección a las seis semanas (45 días), por lo que se hace imperativo que aquellas personas con intención de vacunarse lo hagan a más tardar en noviembre o inicios de diciembre de cada año.

Se deben vacunar contra la influenza, las personas en los extremos de la vida, de preferencia los niños y adolescentes y aquellos mayores de 50 años, especialmente los ancianos. Además, aquellas personas con inmunidad baja, como los portadores del HIV, pacientes con cáncer o aquellos en programa de trasplantes, aquellos con enfermedades crónicas como diabetes, insuficiencia renal, enfermedad cardiaca, asma, tuberculosis, anemia, pacientes con hospitalizaciones de larga data, gestantes, pacientes en asilos y los trabajadores de hospitales o personas que tengan contacto con aquellas en algún grupo de riesgo.

Los niños, ancianos y personas en riesgo de neumonía también podrían solicitar la aplicación de la vacuna contra el neumococo, llamada Pneumovax y aprobada este año en Japón.

Antivirales

El virus influenza es sensible al tratamiento con los antivirales oseltamivir (Tamiflu) y zanamivir (Relenza). Estas drogas pueden evitar las complicaciones graves de la influenza, como la neumonía, pero siempre y cuando el tratamiento se inicie dentro de las primeras 48 horas de presentarse la enfermedad. La dosis de tratamiento de Tamiflu es de 75 mgs. cada 12 horas durante 5 días, mientras que el Relenza se usa a razón de 10 mgs. cada 12 horas durante 5 días.

Los contactos (casa, trabajo, colegio) de las personas enfermas pueden usar el Tamiflu o Relenza, como mecanismo de prevención para evitar la infección, a razón de una dosis diaria durante 10 días.

* Ph.D Medicina Reproductiva.

E-mail: inkamed@yahoo.com


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