Hiroshi Nomura, el héroe que estaba viendo el Mundial y terminó salvando a 20 personas

Hiroshi Nomura con su bote, yendo a rescatar a sus vecinos (Asahi)

 


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Hiroshi Nomura se convirtió en héroe sin buscarlo. Quería salvar su coche y terminó salvando a 20 personas.

En el distrito de Mabicho, prefectura de Okayama, una de las zonas más afectadas por las torrenciales lluvias en el oeste de Japón, al menos 48 personas han muerto. La cifra habría sido mayor si no hubiera intervenido, de manera voluntaria, Nomura.

Asahi Shimbu cuenta su historia.

El 6 de julio, Nomura (31) estaba en casa con su padre Shinji (58) y su madre Yumiko (57) cuando comenzaron las lluvias.

Alrededor de las 10 de la noche, se emitió una recomendación de evacuación a los habitantes de Mabicho. Nomura les dijo a sus papás que si su coche resultaba dañado, no podrían huir si la situación empeoraba, así que salió de casa y llevó su automóvil a un parque, en un terreno más elevado. Allí se puso a ver un partido del Mundial.

Sin embargo, la lluvia siguió cayendo y la situación se hizo cada vez peor.

Alrededor de la 1 a. m. del día siguiente, Nomura recibió una llamada de su mamá para decirle que el agua había llegado a la altura del capó del otro automóvil de la familia. Dos horas más, tarde, la mamá le mandó un mensaje para avisarle de que el agua llegaba a la altura de sus hombros.

Nomura decidió actuar. En su coche tenía un bote de goma que infló y con él se dirigió a su casa. Cuando llegó, a las 8 de la mañana, todo su vecindario estaba bajo las aguas. Y seguía lloviendo.

Sus padres, por suerte, ya habían sido rescatados por un bote enviado por el municipio. Sin embargo, mientras remaba hacia su casa, el hombre se dio cuenta de que muchos de sus vecinos estaban aún atrapados.

Vio a un hombre de pie a quien el agua le llegaba al pecho; a otro en el techo de su casa, agitando una toalla para llamar la atención; a niños atrapados en sus casas.

Nomura comenzó a rescatar a los damnificados. Como su bote solo podía llevar a otras dos personas, iba y venía a cada rato. Rescataba a dos personas, las llevaba a tierra firme y volvía por otras dos.

Nomura temía que su bote se hundiera si chocaba con los escombros que el desastre había causado, pero siguió remando, preocupado de no encontrar a las personas que había dejado mientras rescataba a otras.

Así estuvo unas cuatro horas, yendo y viniendo.

El titánico esfuerzo le pasó factura. Las manos se le entumecieron. No había comido nada desde el día anterior. Se deshidrató. Nomura perdió el conocimiento y lo recuperó en el hospital al que fue trasladado. Le dieron de alta el martes.

Antes de desmayarse, el hombre llegó a publicar un video en redes sociales para pedir ayuda a sus amigos y estos lo relevaron, salvando a más personas, con su bote, hasta las 7 de la noche.

“Estoy verdaderamente agradecido porque no creo que hubiera sobrevivido otros 20 minutos”, dijo un hombre de 69 años, una de las veinte personas rescatadas por el héroe.

Hiroshi Nomura sabe lo que es ayudar a la gente. Hace dos años, trabajó como voluntario para auxiliar a las víctimas de los terremotos que sacudieron a la prefectura de Kumamoto. (International Press)

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