El número de personas inscritas como dependientes en la Categoría 3 del Sistema Nacional de Pensiones de Japón cayó a 6.035.805 al cierre de marzo de 2026, un 5,8 % menos interanual, equivalente a unas 370.000 personas.
La disminución coincide con un aumento de las mujeres afiliadas al Seguro de Pensiones de los Empleados (Kosei Nenkin Hoken), en un contexto de mayor participación femenina en empleos cubiertos por este sistema.
La Categoría 3 corresponde a los cónyuges económicamente dependientes de trabajadores afiliados al Seguro de Pensiones de los Empleados. Estas personas no pagan directamente las primas de la Pensión Nacional (Kokumin Nenkin).
Sin embargo, el periodo en esta categoría se considera para determinar el derecho a recibir la Pensión Básica de Vejez (Rōrei Kiso Nenkin), siempre que se cumplan los requisitos establecidos por el sistema.
MÁS MUJERES EN EL EMPLEO
Del total de 6.035.805 personas de la Categoría 3, 137.837 eran hombres y 5.897.968 mujeres. Las mujeres representaban así cerca del 98 % de todos los cónyuges dependientes incluidos en esta categoría.
Al mismo tiempo, el número de afiliados al Seguro de Pensiones de los Empleados alcanzó 43.357.069 personas. De ellas, 17.976.776 eran mujeres, un 2,4 % más que un año antes.
El descenso de la Categoría 3 y el aumento de mujeres afiliadas al Seguro de Pensiones de los Empleados se producen de forma paralela, aunque las cifras por sí solas no permiten afirmar que todas las personas que dejaron la Categoría 3 hayan pasado directamente a este régimen.
La evolución refleja, no obstante, un cambio en la estructura de los hogares y una mayor presencia de mujeres en empleos cubiertos por el sistema de pensiones de empleados.
Para las familias, este cambio también tiene consecuencias sobre los futuros ingresos durante la jubilación, porque la afiliación y los ingresos laborales influyen en las prestaciones que cada trabajador puede recibir.
PERSISTE LA BRECHA SALARIAL
La remuneración mensual estándar (Hyōjun Hōshū Getsugaku) es la cantidad utilizada como referencia para calcular las primas y las prestaciones del Seguro de Pensiones de los Empleados.
El promedio oficial se situó en 385.406 yenes mensuales para los hombres y en 275.130 yenes para las mujeres.
La remuneración masculina aumentó un 2,3 % interanual, mientras que la femenina creció un 3,1 %. Aunque el incremento porcentual fue mayor entre las mujeres, la diferencia absoluta alcanzó 110.276 yenes mensuales.
Esta diferencia puede repercutir en las futuras pensiones, ya que la remuneración y el periodo de afiliación son factores relevantes para determinar las prestaciones del Seguro de Pensiones de los Empleados.
Un ejemplo permite visualizar la diferencia entre dos modelos familiares.
En un hogar donde ambos cónyuges trabajan y perciben las remuneraciones medias correspondientes a su sexo, los ingresos laborales mensuales conjuntos alcanzarían 660.536 yenes.
En un hogar con un solo salario, donde el esposo percibe la remuneración media masculina y la esposa permanece en la Categoría 3, los ingresos laborales mensuales serían de 385.406 yenes.
La diferencia entre ambos modelos sería de 275.130 yenes mensuales. No se trata de una diferencia de pensión, sino de ingresos laborales, que puede tener consecuencias posteriores sobre las prestaciones de jubilación.
Además, en el modelo de doble ingreso, ambos cónyuges pueden generar derechos propios dentro del sistema de pensiones según sus respectivos periodos de afiliación e ingresos.
En cambio, una persona que permanece en la Categoría 3 no genera una pensión de empleados propia durante ese periodo, aunque ese tiempo se contabiliza para la Pensión Básica de Vejez.
INGRESOS Y AÑOS DE AFILIACIÓN
La evolución de las pensiones no depende únicamente del salario. También resulta determinante el tiempo durante el cual una persona permanece afiliada y realiza aportaciones al sistema correspondiente.
Por ello, las diferencias acumuladas durante 20 o 30 años de vida laboral pueden ampliar la distancia entre las prestaciones futuras, especialmente cuando existen diferencias prolongadas en ingresos y periodos de afiliación.
Las situaciones relacionadas con maternidad, cuidado infantil y cambios en la jornada laboral también pueden modificar la trayectoria laboral y previsional de una persona, dependiendo de cómo afecten su afiliación y sus ingresos sujetos al sistema.
El aumento de las mujeres afiliadas al Seguro de Pensiones de los Empleados supone, por tanto, un cambio relevante frente al modelo en el que una parte importante de las mujeres permanecía como cónyuge dependiente en la Categoría 3.
La evolución de estos indicadores muestra una transformación de la estructura laboral y familiar japonesa, al tiempo que mantiene sobre la mesa la diferencia de remuneración entre hombres y mujeres y sus posibles efectos sobre las pensiones futuras. (RI/International PRess)
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