
La policía japonesa confirmó que el conductor detenido por el accidente del microbús escolar ocurrido en la autopista Banetsu no poseía la licencia profesional necesaria para transportar pasajeros, una revelación que ha agravado el escándalo en torno a la tragedia que dejó un estudiante muerto y 17 heridos.
El detenido fue identificado como Tetsuo Wakayama, de 68 años, residente de la ciudad de Tainai. Está acusado de conducción negligente con resultado de muerte y lesiones tras el choque ocurrido el 6 de mayo en la autopista Banetsu Jidoshado, en la prefectura de Fukushima.
Según la investigación, Wakayama conducía un microbús que transportaba a integrantes del club de soft tenis de la escuela Hokuetsu Koko, quienes viajaban a una competencia deportiva.
El vehículo terminó impactando contra barreras de seguridad. El accidente provocó la muerte del estudiante Inagaki Hiroto, de 17 años, además de heridas a otros 17 alumnos.
REQUISITO INDISPENSABLE
La investigación policial reveló posteriormente que Wakayama no contaba con licencia de segunda categoría, conocida en Japón como Nishu Menkyo, requisito indispensable para operar vehículos destinados al transporte remunerado de pasajeros.
El descubrimiento contradijo declaraciones iniciales realizadas por responsables de Kanbara Tetsudo, la empresa de transportes que aseguró públicamente que el conductor sí tenía autorización profesional.
El caso también abrió sospechas sobre un posible esquema ilegal de transporte conocido como Shiro Basu, término usado en Japón para describir servicios clandestinos de pasajeros realizados sin permisos oficiales.
Debido a ello, la policía realizó registros en instalaciones de Kanbara Tetsudo y amplió las investigaciones hacia la empresa de alquiler del vehículo utilizado en el viaje escolar.
¿CÓMO SE RENTÓ EN BUS?
Otro foco de conflicto surgió entre la escuela y la compañía sobre quién organizó realmente el microbús y al conductor.
La escuela afirmó que únicamente solicitó un autobús turístico formal. En cambio, la empresa sostuvo que recibió pedidos para reducir costos y conseguir un vehículo más económico, razón por la cual recurrieron a un microbús alquilado y a un conductor externo.
Mientras la responsabilidad continúa bajo investigación, comenzaron a conocerse detalles sobre el deterioro físico del conductor antes del accidente.
Personas cercanas afirmaron que Wakayama tenía dificultades para caminar y necesitaba apoyarse en paraguas o bastones. Algunos conocidos señalaron además que lucía desorientado y fatigado.
Durante los interrogatorios, Wakayama dijo haber manejado entre 90 y 100 kilómetros por hora y admitió que “calculó mal la velocidad”, según las autoridades. (RI/AG/IP/)
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