La política japonesa se encamina hacia un escenario de máxima intensidad tras el anuncio de la primera ministra Sanae Takaichi sobre su intención de disolver la Cámara de Representantes. En una reunión clave celebrada hoy en la oficina de la primera ministra, Takaichi comunicó oficialmente a los líderes del Partido Liberal Democrático y de Nippon Ishin no Kai su plan de convocar elecciones anticipadas. Esta decisión marcaría el periodo más corto entre una disolución y una votación en la historia de la posguerra japonesa.
El cronograma que baraja la administración sitúa el inicio de la campaña para el 27 de enero, con el día de votación fijado para el 8 de febrero. De confirmarse estas fechas, el proceso se resolvería en apenas 16 días, superando el récord de brevedad establecido en los comicios de 2021. La primera ministra busca una victoria rápida para legitimar su nuevo sistema de gobierno y su dirección política tras los recientes cambios en la coalición oficialista.
EL DILEMA DE LA AYUDA ECONÓMICA
La convocatoria electoral genera una fuerte controversia debido a la urgencia de las medidas contra el aumento de precios. Hasta ahora, Takaichi había priorizado la lucha contra la inflación, alcanzando incluso acuerdos con el Partido Democrático para el Pueblo (Rikken Minshuto) para aprobar el presupuesto del año fiscal 2026. Sin embargo, la disolución retrasará inevitablemente los debates parlamentarios, poniendo en riesgo la aprobación de las partidas económicas antes del cierre del año fiscal.
Fuentes cercanas al Gobierno indican que Takaichi ha optado por esta «batalla corta» para minimizar el impacto en las deliberaciones presupuestarias. El argumento central de la administración para justificar el adelanto es el cambio drástico en el marco de la coalición y la inestabilidad del panorama internacional a principios de año. Según altos funcionarios, es necesario consultar la voluntad del pueblo ante una dirección política que ha dado un giro absoluto.
MOVIMIENTOS ESTRATÉGICOS
El anuncio formal de la disolución podría retrasarse hasta después del 17 de enero. Esta fecha es de gran sensibilidad nacional, ya que se conmemora el aniversario del Gran Terremoto de Hanshin de 1995, y se celebrarán actos en memoria de las víctimas. Además, la agenda de Takaichi incluye una cumbre con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, prevista entre el 15 y el 17 de enero, lo que pospondría la declaración oficial hasta finales de semana.
Mientras tanto, la oposición ha comenzado a mover sus piezas con celeridad. Yoshihiko Noda, líder del Partido Constitucional Democrático, ha iniciado conversaciones con Tetsuo Saito, presidente de Komeito, para explorar una cooperación electoral centrada en fuerzas moderadas. Por otro lado, Hirofumi Yoshimura, gobernador de Osaka y líder de Ishin, planea renunciar a su cargo para presentarse a la reelección en coincidencia con las generales, activando un despliegue político sin precedentes en todo el país. (RI/AG/IP/)
Descubre más desde International Press - Noticias de Japón en español
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.









