Japón discutió en secreto cambiar la ley para permitir que las mujeres ocupen el trono

 


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Japón no permite que una mujer ocupe el trono. Sin embargo, lo consideró. En secreto. En 1997, el gobierno nipón evaluó la posibilidad de que una mujer sea emperatriz.

En ese entonces, Ryutaro Hashimoto era primer ministro. Bajo su mando comenzaron las reuniones secretas, a las que asistieron miembros del gobierno como el subsecretario del gabinete Teijiro Furukawa.

En declaraciones que recoge Kyodo, Furukawa recuerda: “Teníamos que pensar en cómo asegurar una sucesión estable”.

El emperador Akihito aún no tenía un nieto varón.

Las reuniones secretas se mantuvieron hasta 2004. En mayo de ese año, un informe instó al gobierno a considerar rápidamente modificar la ley para permitir que las mujeres y sus descendientes ascendieran al trono.

Aunque la idea fue descartada más adelante, contribuyó a que el gobierno del entonces primer ministro Junichiro Koizumi (2001-2006) contemplara revisar la Ley de la Casa Imperial para permitir la ascensión de mujeres al trono.

En 2005 el tema se discutió oficialmente a través de un panel de expertos.

El plan se fue al agua cuando en 2006 nació el príncipe Hisahito, el primer heredero varón de la familia imperial japonesa en 41 años.

Hisahito es hijo del príncipe Fumihito (segundo hijo de Akihito) y la princesa Kiko.

Akihito abdicará el 30 de abril. El 1 de mayo, su hijo Naruhito lo sustituirá.

La familia imperial japonesa tiene hoy 18 miembros. 13 son mujeres. Cuando Naruhito ascienda al trono, lo seguirán en la línea de sucesión Fumihito (53 años), Hisahito (12) y el príncipe Hitachi (83), hermano menor de Akihito.

La Ley de la Casa Imperial de 1947 establece que solo los hombres pueden ocupar el trono. Las mujeres de la familia imperial pierden su estatus cuando se casan con plebeyos. (International Press)


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