Mainichi destaca a extranjeros en Japón no solo como trabajadores, sino también como consumidores y contribuyentes


 


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Japón creará una nueva categoría de visado porque necesita mano de obra. Así de simple. Sin embargo, los trabajadores extranjeros no solo serán importantes para la economía de Japón como mano de obra, sino también como consumidores y contribuyentes.

Mainichi Shimbun hace hincapié en un editorial que en Japón se trata a los extranjeros solo como fuerza laboral, ignorando otros roles destacados que desempeñan en la sociedad japonesa.

El declive de la población laboral japonesa, clave en el consumo de los hogares nipones, puede contraer la demanda y frenar el crecimiento económico, advierte el diario.

“Un mayor uso de la inteligencia artificial puede aliviar la escasez de mano de obra hasta cierto punto, pero la inteligencia artificial no come ni conduce automóviles”, sostiene.

Los trabajadores extranjeros, cuando viven con sus parientes en Japón durante largos periodos, impulsan los gastos en vivienda y educación.

Además, los extranjeros que se incorporarán a la fuerza laboral nipona en abril de 2019 podrían crear una demanda de nuevos productos y servicios e incluso nuevos puestos de trabajo.

Mainichi también resalta el papel de los extranjeros como contribuyentes. Pagan impuestos a la renta cuando trabajan y al consumo cuando compran.

El ejemplo de Estados Unidos muestra cuán importante resulta el aporte de los trabajadores extranjeros. Según New American Economy, una organización que estudia temas de inmigración, el ingreso disponible combinado de los extranjeros superó los 100 billones de yenes (879.000 millones de dólares) en 2014, equivalente al 14,3 % del total de los hogares en Estados Unidos.

Este grupo humano paga unos 37 billones de yenes (325.000 millones de dólares) en impuestos federales, estatales y locales, una cantidad tan grande como los ingresos generados por los impuestos a la renta y el consumo en Japón en el año fiscal 2017.

Mainichi afirma que Japón debe decidir si quiere contratar a trabajadores extranjeros jóvenes y solteros o inmigrantes que puedan llevar a sus familias y contribuir a la economía japonesa impulsando la demanda.

“Si elegimos la segunda opción, debemos hacer los preparativos necesarios y los compromisos correspondientes. Esto significa explorar formas de beneficiar tanto a los trabajadores extranjeros como a la economía japonesa”, concluye. (International Press)

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